José Antonio Delgado conoció a una mujer sudamericana a través de una aplicación de citas. Congeniaron y concertaron un encuentro en Zaragoza. El plan era pasar un fin de semana romántico para dos. Sin embargo, cuando la víctima llegó al supuesto domicilio de su cita se encontró con la mujer y otros 3 hombres. Delgado fue asesinado y enterrado en un pueblo cercano a la capital zaragozana.

Los asesinos vendieron su coche de alta gama a través de internet. El comprador les reclamó los papeles del coche y al ver que no se los entregaban puso el caso en conocimiento de las autoridades, que descubrieron que el vehículo pertenecía a una persona que se encontraba desaparecida, ya que los familiares habían denunciado la ausencia.

A partir de este rastro los investigadores descubrieron que detrás de esa venta estaba el crimen de José Antonio Delgado.