El periodista Miguel Ángel de la Cruz ha tenido acceso al sumario. La jueza militar ha estado durante 7 años estudiando el caso y determina ahora que falló absolutamente todo. La magistrada señala a 8 mandos del Ejército del Aire como responsables del siniestro. Además asegura que los bomberos tardaron en actuar y no acertaron echando el agua encima del caza.

La jueza se pregunta ahora si existe riesgo de que en los F5 pueda haber una pieza defectuosa como la que causó el accidente pero desde Defensa señalan que todas las piezas de estos caza están en perfecto estado.

El aparato siniestrado llevaba una pieza defectuosa que estaba obsoleta y tuvo que haberse cambiado hacía tiempo. Esa pieza se desprendió del motor y causó un boquete en el fuselaje y graves daños en la palanca de control. El avión tiende así a ir hacia abajo. "Si se le mete velocidad para tratar de ir para arriba puede ir pero igualmente va a mucha velocidad y no puede aterrizar, si por el contrario se le quita velocidad va hacia abajo y es imposible que pueda aterrizar así", señala el periodista.

En ningún momento se hizo una prueba fundamental para ver si en esas condiciones se hubiera podido aterrizar con seguridad. Además, nunca se barajó que instructor y alumno se eyectaran en una zona de la pista adecuada para esa circunstancia que podría haber evitado que ellos estuvieran dentro del caza cuando se produjo la colisión con pista.

Las grabaciones de audio a las que ha podido tener acceso Antena 3 Noticias detectan que a los pocos minutos de despegar el instructor es consciente de que ha reventado el fuselaje y se ha activado la palanca de control. "Ellos ven que no se puede hacer nada y nadie indica que se eyecten, los asientos eyectables estaban nuevos y operativos y pese a eso no van a un lugar de seguridad donde se podían haber eyectado", lamenta De la Cruz.

Defensa asegura que desde el año 2016 se comprobó que esas piezas estaban revisadas y a día de hoy los motores de los F5 reunen todas las condiciones de seguridad.