Se trata de "un informe que tiene motivación científica pero también mucha polémica", señala. El documento apunta a la posibilidad de que los instrumentos usados las primeras horas por los bomberos para intentar rescatar a Julen fueran lo que provocaron las herias lacerantes que el pequeño tenía en el cráneo.

"Lo que es imposible es saber la distancia de la superficie del tapón y el propio Julen", apunta Egea. Ya que el informe señala que el niño se encontraría inmediatamente debajo del tapón. "Es un informe polémico en lo social que ha dejado claro que la defensa no quiere culpar a nadie, sino explicar que las lesiones las pudo sufrir por los intentos de rescate y no por la caída", afirma. "Se busca que el homicidio involuntario sea investigado por algo menos grave", apunta.