La detenida quería terminar con la vida de la pareja sentimental de su exnovio. La sedó, la metió en una bañera y le cortó las venas. La víctima salvó la vida gracias a la llamada de una vecina del edificio que escuchó gritos.

'Espejo Público' ha hablado con esta mujer que asegura que escuchó ruidos y lamentos de una voz femenina, entonces pensó que alguien había fallecido pero nunca que se tratara de un crimen. Otros vecinos del inmueble relatan que el novio de la agresora la había dejado el pasado mes de febrero "por ser agresiva y un tanto celosa compulsiva".

Los agentes que llevaron a cabo la investigación cuentan que cuando llamaron a la puerta la agresora se mostró reticente a abrir pero terminó sucumbiendo a las amenazas de tirar la puerta abajo. "Encontramos a una mujer con la ropa ensangrentada y dos metros más allá otra semidesnuda y sangrando por un muslo", relata.