Teodoro ha sido absuelto tras ser condenado y repetirse el juicio y pide una indemnización de dos millones de euros. Asegura que lo que más le importa ahora mismo es recuperar a su hijo. El pequeño ha sido sometido a 170 sesiones de terapia en la que se le ha tratado como víctimas de abusos sexuales por parte de su progenitor. "Ahora mismo el niño piensa que su padre es un monstruo", lamenta su abogada, Ana de Silva.

Este hombre pasó tres años y dos meses en prisión preventiva y asegura que a día de hoy vive "aterrorizado".