Ana Julia Quezada se presenta hoy ante el tribunal para verse cara a cara con los nueve ciudadanos que la tienen que juzgar, es decir, será juzgada por un jurado popular.

La imagen de Ana Julia Quezada ha cambiado por completo. Su imagen a la llegada del juicio es muy distinta a cuando sucedieron los hechos del crimen del pequeño Gabriel, cuando mostraba un aspecto desaliñado debido al dolor del momento que supuestamente estaba pasando.

Ana Julia se convirtió en la portavoz del crimen, quiso hacer creer a todo el mundo que Gabriel estaba perdido cuando presuntamente ya lo había asesinado.

El aspecto de Quezada que hemos podido ver es totalmente distinto, incluso con cierta sofistificación. Ana Julia ha llegado con el pelo liso, una americana azul y camiseta beige. También sin gafas.

Los abogados y la propia acusada saben que la imagen es esencial ante un jurado popular. El aspecto es fundamental. La acusada va a defender un homicidio involuntario, llorará e intentará aparentar su inocencia.

El lenguaje corporal, presencia así como la elección del jurado es importante.