Bernardo Montoya, pendiente de que salga el juicio por el crimen de la profesora Laura Luelmo, acusado por asesinarla y agredirla sexualmente, sale de prisión para acudir al hospital, realizarse una prueba y demostrar que sufre disfunción eréctil.

La defensa de Bernardo Montoya ha conseguido que salga de la cárcel para que un centro médico certifique que es impotente. De este modo sería incapaz de mantener una relación sexual y mucho menos de agredir sexualmente a una mujer, según el acusado.

Sin embargo, la disfunción eréctil no tendría que ver con la agresión sexual ya que según la autopsia la víctima fue agredida sexualmente pero al ser agresión pudo no haber habido penetración.