Los 900 vecinos de Benizar, en Murcia, se niegan a votar el próximo 28 de abril porque crítican el abandono que están sufriendo por parte de la clase política.

“Es un castigo a nosotros mismos porque nosotros sí que queremos votar”, explica Ana Moreno, vecina de esta pedanía murciana. Denuncian la falta de servicios como transporte público y dicen que “la única manera de que nos escuchen es diciendo que no votamos”.

Se dirigen a los políticos para decirle que antes de las elecciones no quieren dialogar porque las promesas luego no se cumplen: “Vemos absurdo que venga alguien ha decirnos que nos puede ayudar” y reconocen que “después de las elecciones nos sentamos con los políticos que quieran”.

También te puede interesar...