La fotografía Schlieren es un proceso óptico usado para fotografiar la variación de densidad de un fluido —conocido como "efecto schlieren". La visualización del efecto se basa en la desviación de la luz por un gradiente en el índice de refracción,​ y este gradiente está directamente relacionado con el gradiente de densidad del objeto observado.

En la fotografía de Schlieren, la luz colimada se enfoca con una lente, y se usa un cuchillo en el punto focal para bloquear la mitad del haz de luz. Cuando se observa un fluido de densidad uniforme, esto simplemente hará que la fotografía tenga la mitad de brillo. Cuando se observa un fluido con variaciones de densidad, el haz se focalizará de manera imperfecta, y las partes que están focalizadas en el área cubierta por el cuchillo quedarán bloqueadas. El resultado es un conjunto de manchas claras y oscuras, que corresponden a positivos y negativos de los gradientes de densidad del fluido en la dirección perpendicular al filo del cuchillo.