Todos hemos visto muchas veces la curiosa reacción tras hacerte una herida y aplicar encima agua oxigenada. De repente aparece sobre ella una especie de espuma blanca que hace burbujas ¿por qué ocurre esto? Se debe a que cuando el agua oxigenada se pone en contacto con la sangre, ésta se descompone en oxígeno y agua (el agua oxigenada es ya inestable de por si, se va descomponiendo con el tiempo) . Esto se debe a una de las enzimas que componen la sangre, que actúa de catalizador en la reacción.

Esto es efectivo porque las bacterias patógenas son anaerobias, es decir, no pueden vivir con oxígeno y la mayoría de ellas mueren gracias a esa espuma blanca. En nuestro caso, utilizaremos agua oxigenada (peróxido de hidrógeno) al 50% de concentración, mientras que la que encontramos en las farmacias está diluida al 3%. Es por ello que la reacción es mucho más rápida y violenta.