LEVITACIÓN CUÁNTICA

La levitación cuántica es el ejemplo perfecto de la física cuántica.

La propiedad más básica de la física cuántica es el hecho de que la energía (así como otras propiedades) se cuantifica: viene en cantidades discretas y solo puede tomar valores específicos. Esa es la razón por la cual los electrones en un átomo no colapsan en el núcleo, aunque se sienten atraídos por él, simplemente no hay valores / niveles de energía disponibles para que los tomen.

Lo mismo sucede con los superconductores, que son objetos cuánticos. A diferencia de un conductor metálico ordinario, cuya resistencia disminuye gradualmente a medida que su temperatura disminuye, un superconductor tiene una temperatura crítica por debajo de la cual la resistencia cae abruptamente a cero. Todos los electrones en el superconductor tienen la misma energía sin otros valores de energía disponibles para tomar. Si inducimos una corriente dentro de un superconductor, seguirá fluyendo para siempre, ya que el electrón no puede perder su energía ni cambiar su propio estado de energía.

Los campos magnéticos destruyen la superconductividad. Sin embargo, la naturaleza ha diseñado una solución en la que algunos superconductores (los del Tipo II) pueden coexistir con campos magnéticos permitiendo que el campo entre y luego fije ubicaciones específicas dentro del superconductor.

El superconductor se asegurará de que las líneas de campo (llamadas fluxones) permanezcan ancladas y no se muevan, bloqueándose así en el aire.