Decidió que quería ser piloto cuando solo tenía 8 años y su sueño es ser piloto de aviones comerciales de pasajeros. "Esta prueba es clave en mi carrera", afirma Íñigo minutos antes de enfrentarse a la prueba definitiva.

"La primera persona en la que voy a pensar va a ser mi madre", confesaba Íñigo sin saber que su madre se encontraba en tierra para recibirle nada más aterrizar. Madre e hijo se fundían en un emocionante abrazo para celebrar que el joven acababa de superar la prueba para la que se había preparado. Además, solo tres días después de aprobar el examen, Íñigo fue contratado por Iberia para comenzar a trabajar. ¡Disfruta de esta emocionante experiencia real de 'El Hormiguero 3.0'!