Está claro que cada uno vive esta experiencia de una forma diferente. Mientras algunos se derrumban tras la segunda visita a 'El Contenedor' para recuperar alguno de sus objetos personales, como le ocurrió a Desiré...

Otros, como la familia Izquierdo-Vicedo, llegan con la mayor de las alegrías a la esperada visita a 'El Contenedor'.

La familia prioriza los objetos para el trabajo
Los miembros de la familia han dado mayor prioridad a los objetos que necesitan para trabajar y se han hecho con dos sudaderas, las llaves del coche y un gel.

Dani y Lidia, la pareja de Sabadell, buscan la forma de llegar a tiempo a su cita de culto semanal.

Lidia lleva muy dentro la religión
Para ello necesitaban dinero para coger el tren, y esta vez en lugar de cantar en la calle se ponen a repartir abrazos a cambio de "la voluntad".

Pero el momento más crítico de los participantes en 'El Contenedor', tras el momento de desnudarse, ha sido el primer día de trabajo.

Todos pensaban que la primera jornada laboral sería crítica
Día que todos esperaban inicialmente con 'pavor' hasta que ha llegado el momento. Ellos pensaban que iba a ser traumático por las condiciones en las que tenían que cumplir con su jornada laboral pero finalmente la experiencia ha sido enriquecedora.

Sin embargo, los momentos más emotivos del segundo programa de 'El Contenedor' se han vivido cuando los participantes recibían la visita de sus familiares y amigos.

La familia Izquierdo-Vicedo pudo disfrutar de una paella con la familia
La familia Izquierdo-Vicedo pudo disfrutar de una paella con la familia, Marina y Desiré celebraron una barbacoa improvisada aprovechando la visita de algunos familiares; y los amigos de Valencia no pudieron contener las lágrimas al ver aparecer a sus madres.