Antena 3 emite el lunes una nueva entrega de ‘El Contenedor’, el espacio que se ha convertido en el mejor estreno del verano con 1.685.000 y el 13,9% espectadores. En este programa, los habitantes de las cuatro casas pasan el ecuador de la experiencia. ¿Quién será el primero en rescatar su teléfono móvil? ¿Seguirán priorizando el bien común o se preocuparán más por satisfacer sus necesidades?

Lidia y Dani continúan con sus habituales discusiones. Mientras Lidia intenta superar el día a día, Dani estará más preocupado por su relación que por la falta de objetos: “Esto me está ayudando muchísimo a darme cuenta de dónde estoy, con quién estoy y qué estoy haciendo”, reflexionará. Lidia, que ve a su pareja muy afectada y con falta de cariño, será capaz de sacrificarse por él.

¿Será un acto de amor de verdad? Se acerca una fecha importante para Dani, un evento solidario que tiene que terminar de organizar con ayuda de Lidia y de una amiga, aunque su pareja se olvidará totalmente de su cita y quedará con sus amigas para ir de compras. Tras una sesión de maquillaje, Lidia estará impaciente para que Dani vea el resultado de su transformación. La reacción de Dani no será la esperada, lo que les distanciará aún más. La pareja se enfrenta a una fuerte crisis de pareja. ¿Podrán superarla?

En Valencia, los amigos no encuentran consenso a la hora de escoger los objetos del contenedor, ¿se pondrán de acuerdo en esta ocasión? Esta experiencia obligará a Sergio, a Raquel y a Juanjo a darse cuenta de que ni siquiera conocen a sus vecinos. Para cenar, no dudarán en acudir al mercadillo y demostrar su talento bailando.

A pesar del buen resultado de la actuación, los chicos se sentirán juzgados por los vecinos al ir con poca ropa por la calle. Como cada domingo, una amiga vendrá a dormir a la casa valenciana para asistir a clase de baile al día siguiente. Aunque ella sí puede traer sus propias cosas, vivirá de cerca esta experiencia. Tras pasar una noche complicada, Raquel se enfrentará a su día más duro: acudir a la Universidad en pijama, descalza y sin maquillar.

Para Desi, el trabajo “lo es todo” y se pondrá muy nerviosa al ver que, por culpa del tráfico, puede llegar tarde a los grandes almacenes donde trabaja. ¿Cómo se tomarán sus jefes que llegue con ese aspecto? Tras cumplir con su jornada laboral, tendrá que volver a Benalmádena por sus propios medios. Tras varios días desconectada, Marina pasará por el contenedor antes de ir a trabajar. Al día siguiente, Desi intentará sorprender a su amiga con un reparador puchero que cocinará, en casa de la vecina, con los ingredientes que le cederán los comercios del barrio.

En Muchamiel, la familia vuelve a la rutina sin sus propiedades. Alejandro tendrá que hacer autostop para ir a la Universidad, que se encuentra en Elche. ¿Conseguirá que alguien le lleve? La familia cenará con María y Nuria, madre y hermana de Julián, con quiénes reflexionarán sobre todos los objetos innecesarios que poseen: “estamos demostrando que tenemos más cosas de las que necesitamos. Quería inculcarles a mis hijos que todo se tiene con esfuerzo.

¿Es necesario que tengamos seis televisores en casa? Lo gracioso no es que tengamos seis televisores, es que ni sabíamos que los teníamos”, reconocerá Julián. Por tercera vez irán al contenedor, ¿podrán Javier y Alejandro superar la tentación de coger los móviles o el ordenador?