Fabiola Martínez ha mostrado su doble faceta de madre y presidenta de la Fundación Bertín Osborne en 'Arusitys Prime'. "Cuando nos decís 'supermamás', nos ponéis una mochila superpesada", ha afirmado sobre cómo consigue compatibilizarlo, y ha defendido "la licencia de no poder, de no llegar, de llorar".

"Las necesidades son infinitas", ha asegurado sobre las familias que tienen niños con una lesión cerebral como la de su hijo Kike. Fabiola ha explicado que requieren ayudas técnicas y "todo es carísimo", por lo que se ha descrito como "una afortunada". "Hay muchas familias, que no tienen, que no llegan, no hay tantas ayudas", ha manifestado en la entrevista con Alfonso Arús.

"He tenido que aprender a controlar mucho mis emociones"
Sobre su hijo Kike, ha contado que "es un supercotilla" y que muestra mucho interés por todo: "Lo ves sentado en su silla, estamos hablando los adultos y él está intentando pillar todo". Y también ha destacado su "gran sentido del humor". Del día de su presentación, ha recordado que Bertín y ella le habían preparado para estar ante tanta gente y ante la prensa, y que "fue una sorpresa" para los dos la entereza con la que se mantuvo.

Sobre su otro hijo, Carlos, Fabiola ha afirmado que "es hermano para todo": "Para llamarle pesado, decirle que le quiere...".

"Soy muy estricta", se ha definido, explicando que "los niños de hoy en día tienen todo y no valoran las cosas". "Están acostumbrados a la inmediatez, no sé dan cuenta del valor de las cosas", ha argumentado.

No obstante, ha demostrado ser el pilar familiar al reconocer que ha tenido "que aprender a controlar mucho" sus emociones. Ha recordado, como ejemplo, que hace unos días Kike tuvo una crisis epiléptica superfuerte: "Esperas la mediación, que le haga efecto...", ha contado, momentos en los que hay que mantener en calma los nervios. "Mientras yo esté serena, todo el mundo lo está", ha explicado Fabiola.