
Trenes abarrotados, estaciones colapsadas y más de una hora y media encerrados sin ventilación: así vivieron cientos de pasajeros el regreso desde Tarragona tras el eclipse total.

Rosario fue de viaje con su familia a Pontevedra, pasaron por Portugal y allí se puso muy mala. Tras permanecer ingresada quince días, la familia recibe una factura de 17.000 euros por la atención sanitaria.