
Geraldine reconoce que la pandemia ha arruinado a muchos artistas y que tiene muchas facturas que pagar y una hija que alimentar.

Su madre de 101 años vuelca de su silla de ruedas al tropezar con un escalón invisble de una plaza recién inaugurada y se fractura la nariz. Además, su marido cae encima de ella y sufre un hematoma en el pecho y un ataque de nervios por la situación.