
“Mirad lo que me han hecho”, dice Javier, conocido como Camarón, antes de levantarse la camiseta y enseñar la profunda herida que le recorre el pecho y el vientre.

El rey Felipe VI entró en el vestuario de los jugadores de la selección española de fútbol para felicitarles después de su victoria ante Uruguay. Un gesto en el que vimos a un monarca mucho más distendido que en otras recepciones oficiales.