TRAS EL FINAL DE STRANGER THINGS
David Harbour se encuentra en "psicoterapia intensiva" tras sus polémicas y se sincera sobre sus "episodios maníacos"
A pesar de haber estrenado el final de Stranger Things, 2025 fue un año arduamente complicado para David Harbour. El actor, diagnosticado con trastorno bipolar, ha comenzado una terapia intensiva para frenar sus episodios maníacos.

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David Harbour se ha despedido para siempre de su papel en Stranger Things al mismo tiempo en el que despedía el 2025. Si bien el episodio final de su serie estrella fue todo un éxito, incluso con detractores de por medio, este año ha sido uno de los más complicados para Harbour.
Todo empezó cuando se anunció su divorcio de Lily Allen y la posterior publicación del nuevo álbum de la artista. En muchas de sus letras, Allen ponía de manifiesto problemas vividos durante la relación, incluyendo las infidelidades del intérprete.

Poco después, su compañera de reparto, Millie Bobby Brown, habría denunciado al actor por acoso e intimidación. A pesar de que todo quedó de puertas para adentro y en sus apariciones públicas mostraban afecto, la polémica previa al estreno del Volumen 1 de Stranger Things 5 volvió a manchar la imagen del intérprete.
Semanas después, protagonizó un altercado en un bar con un desconocido, al que Harbour robó el sombrero e increpó frente a múltiples testigos; coincidiendo con el estreno del Volumen 2 de la serie.
Todas estas situaciones parecen haber llevado al actor al límite. Por eso, quien ya anunciara que con 25 años fue diagnosticado de trastorno bipolar, ahora ha querido sincerarse sobre el tratamiento que sigue y las novedades en su terapia; así como servir de altavoz para luchar contra la estigmatización de la salud mental.

"Cuando pierdes la cabeza, caes en una depresión o te atormenta una manía, te comportas de forma diferente a como lo harías normalmente. Eso significa que la gente juzga tu comportamiento y, por lo tanto, te juzga a ti. De ahí surge el estigma", ha comentado al respecto en una entrevista con Future of Personal Health.
"Ha habido un gran resurgimiento en la idea de que la psicoterapia, junto con la medicación responsable, es clave para la remisión", continúa: "La medicación por sí sola es solo la mitad de la batalla. No hay una fórmula mágica, solo hay trabajo individual arduo. Si no puedes pagar la terapia, busca grupos que no cobren o que no cobren mucho. Mejorarás".
Asimismo, ha querido recordar cómo empezó su proceso hace ya más de 25 años: "He estado en terapia desde que me recuperé de la bebida en 1999. Cuando dejé de beber, me obligó a enfrentarme a muchos demonios que afloraron".

"Recientemente comencé una psicoterapia intensiva", algo que "ha marcado una gran diferencia en el tratamiento". Y es que, según él mismo ha revelado, "no ha tenido un solo brote maníaco desde que empezó el psicoanálisis con un buen terapeuta".
También ha explicado cómo funcionan dichos episodios maníacos: "El pensamiento se vuelve desordenado y caótico. Cosas que no tenían significado adquieren significado. Nombres, números y colores adquieren un simbolismo retorcido". Una situación de la que dice que "hay un narcisismo fundamental en el fondo que le hace creer que es el centro de todo, para bien o para mal".

"Mis episodios maníacos son, por supuesto, una manifestación de mi psicopatía particular. Todos comparten esos rasgos, pero cada episodio se ha vinculado a ciertas fijaciones que tenía en ese momento", concluye al respecto.
Así pues, tras un año complicado y repleto de polémicas, David Harbour parece haber dado un paso al frente en pro de su recuperación. Sin embargo, aunque se ha bajado de proyectos de cine, hasta la fecha tiene 6 nuevas producciones a la vista, incluyendo el gran taquillazo que augura ser Vengadores: Doomsday; por lo que tendrá que seguir compaginando su tratamiento con la presión mediática de Hollywood.
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