Los claims de ‘The Walking Dead’ nunca son producto de la casualidad: ¿quién sobrevivirá?, ¿quién conseguirá llegar? Y el de esta temporada tampoco lo es: cazar o ser cazado. Una frase que te ofrece una pista gigantesca sobre por dónde transcurrirá la temporada. Dicho y hecho. En el último episodio dijimos adiós a Beth y cuando todavía no habíamos superado el duelo, hemos tenido que despedir también a Tyreese, muerto tras ser mordido por un zombie.

La agonía de Tyreese, un personaje secundario pero entrañable y hasta necesario, fue un auténtico acierto narrativo, a través de alucinaciones de personajes tan clásicos como el gobernador, la propia Beth o Bob. A través de esas imágenes, adelantadas a modo de flashforward en la secuencia inicial, se va despidiendo Tyreese, que finalmente no supera la amputación de su brazo y muere enterrado en compañía de los miembros del grupo.

Más allá de la desaparición de Tyreese, el episodio siembra bastantes tramas interesantes para el futuro: hemos visto, por primera vez, a Michonne desesperada, ansiosa por buscar un lugar en el que hospedarse y dejar de vagar de un sitio a otro. Y tras ver la promo del 5x10 queda claro que el grupo lo va a pasar mal en los próximos capítulos, sin agua, comida ni un techo en el que cobijarse.

Otra de las situaciones más llamativas fueron los cuerpos descuartizados de los zombis que caen de golpe al parabrisas del coche. ¿Es casualidad que estén desmembrados o estamos ante una más que evidente huella de Terminus?

Rick vuelve, aunque tímidamente, a retomar su papel de líder. El antiguo sheriff autoriza al grupo a viajar dirección a Washington con el objetivo de saber más sobre la improbable “cura” al apocalipsis zombie.

Todo eso más ocurrió en un capítulo genial, de ritmo excelente, que demuestra que ‘The Walking Dead’ es una serie de alto nivel, muy bien producida y con un guión más que notable. Nada menos que 15,6 millones de espectadores estuvieron enganchados durante el regreso de la serie, en una noche en el que la se enfrentaba cuerpo a cuerpo con los Grammy. Lo que hemos visto ahora es tan solo el inicio de una temporada que va a ser más que buena.