Se llama Maximiliano, Max para los amigos, y es el perro del anuncio de la Lotería de Navidad. Su dueña, Ainhoa Larregui, cuenta en El Mundo el camino que el can recorrió hasta llegar al éxito.

A Max le dejaron en la puerta de una protectora a los días de nacer. Cuando tuvo la suerte de ser adoptado por una familia ésta lo abandonó de nuevo porque era demasiado travieso. Después apareció Ainhoa, que en poco tiempo supo ver lo inteligente que era el perro.

Max ha protagonizado varios anuncios, entre ellos el de 'La Casera'. Un día Ainhoa recibió una llamada del entreador de Max, Rafael Casado: "Ainhoa, una agencia está buscando un perro que sepa bostezar por toda España, y nada". "Imagínate cuando entramos en la sala de casting y me encuentro a Alejandro Amenábar", cuenta Ainhoa. Y de repente surgió el amor, siete días de rodaje para convertirse en el perro del Gordo de Navidad.

Pero no es el único milagro que Max ha repartido, en 2015 ayudó a Nicolás a recuperarse de su enfermedad. Nicolás llevaba 3 meses en estado vegetal por un tumor en el cerebro. Carlos y Macarena, los padres de Nico, quisieron probar la estimulación como tratamiento alternativo.

Como cuenta El Español, Max lamió los dedos de Nico que estaban manchados de Nocilla. En ese instante Nico levantó el brazo en un intento de acariciar al perro, un movimiento que el niño llevaba meses sin realizar. Pero eso no fue todo, Nico sonrió, un gesto que ya había desaparecido de su rostro hace mucho tiempo.