El 16 de julio en Estados Unidos y un día después en España podremos ver la esperadísima séptima temporada de la serie de las series, 'Juego de Tronos'. Pero, aunque muchos deseaban que el final de la ficción llegara un año más tarde, en 2018, parece ser que su octava entrega podría retrasarse hasta 2019.

Así, lo ha revelado Casey Bloys, encargado de programación de HBO, en una entrevista a 'Entertainment Weekly' donde justifica este retraso debido a la exigente calidad a la que quiere llegar la ficción: "Uno de los sellos de la serie es que tiene un sentido muy cinematográfico, que ha demostrado que la televisión puede llegar a ser tan espectacular y, en ocasiones, más incluso que el cine. Lo que se está haciendo es monumental. Las batallas que se verán en la séptima temporada serán impresionantes y la octava temporada será un verdadero espectáculo", ha comentado.

Y añade con respecto a su demorada en el tiempo: "Ellos (Benioff y Weiss) tienen que escribir los episodios y ya solucionaremos lo de la programación. Tendremos una mejor idea cuando tengan más adelantado el trabajo".

La influencia de George R. R. Martin en esta octava temporada será primordial y tendrá que trabajar junto al resto del equipo: "Cada uno de los guionistas decidirá la forma en la que trabajan con George. A unos les gustará colaborar, otros buscarán la fuente del material y crearán sus propias ideas. No hay una única manera".

Además, Casey también ha querido hablar sobre los cuatro spin-offs que podrían surgir de 'Juego de Tronos': "En la prensa, todo el mundo dice, 'habrá cuatro spin-offs' y asumen que todos van a ocurrir y tendremos un nuevo 'Juego de Tronos' por cuatro. Eso no va a pasar. La idea no es hacer cuatro series", sentencia.