ObjetivoTV » Actualidad » Internacional

LOS MARTES A LAS 22:40 EN ANTENA 3

De institutriz a esclava sexual: Los diferentes roles de las mujeres en 'El cuento de la criada'

'El cuento de la criada' describe un mundo distópico en el que Estados Unidos cae bajo una dictadura y arrasa con la sociedad americana convirtiéndose en una teocracia. La serie que ha causado revuelo por todo el mundo está basada en la novela publicada en los años ochenta por la aclamada Margaret Atwood.

'El cuento de la criada'

Objetivo TV 'El cuento de la criada'

Publicidad

Una oleada de infertilidad ha sacudido Gilead y ha provocado que las mujeres capaces de concebir sean consideradas "criadas". De esta forma, tendrán que servir en las casas de la clase dominante y responder a la "necesidad" del señor de la casa en un acto llamado "la ceremonia", en el que la criada ha de quedar embarazada para dar descendencia al matrimonio al que sirve.

Pero no es la única forma de clasificar a las mujeres en 'El cuento de la criada'. También las eligen según los pecados cometidos y su nivel social, dividiéndolas en legítimas e ilegítimas.

Las primeras son esposas, tías, Marthas, econoesposas... Las criadas tienen una única función: tener hijos para sus señores. Si acaban aquí es por haber hecho algo contra la ley de Los hijos de Jacob -la religión que ha instaurado la dictadura-. Tienen tres oportunidades de quedarse embarazadas en tres casas distintas a lo largo de dos años en cada casa. Si no consiguen traer a un hijo o hija sano, son desplazadas a las colonias.

Las marthas suelen ser de minorías étnicas, tener un perfil social más bajo, no estar casadas y ser infértiles. Han de servir a las familias en todo lo que estas necesiten y si sus jefes mueren antes, son enviadas a las colonias. Las tías suelen ser mujeres que tenían un puesto de poder antes de la teocracia y ahora, defienden su doctrina. Entrenan a las criadas, supervisan embarazos y realizan las ejecuciones.

El estrato social más alto lo ocupan las esposas, que aun estando oprimidas por sus maridos, tienen cierto poder. Han de ser mujeres moralmente puras. Y por último, las econoesposas, las más pobres de las esposas. No tienen ningún poder, pero pueden llevar una vida normal junto a sus familias.

Las ilegítimas, sin embargo, trabajan en el club nocturno y viven en las colonias porque no encajan en la moral impuesta por su condición sexual, por ser feminista...

Publicidad