Si te recordamos la frase "¿Pero cómo no me voy a reír? Si es una fieshta", seguro que te viene a la cabeza el chico que que aparecía en el anuncio y pronunciaba la expresión con un aparato.

Pues bien, este spot fue lanzado por Ausonia en el año 2008 con el que la marca pretendía fomentar la seguridad de sí misma en cada mujer. A pesar de este propósito, el adolescente con ortodoncia se convirtió en el centro de atención y su frase se hizo viral.

Aunque poco más se supo de este chico argentino llamado Ilan Cuesta, se especuló mucho sobre lo que este spot había supuesto en su vida. Ahora, casi 12 años después el joven ha reaparecido irreconocible debido a la transformación que ha experimentado. Mira el vídeo de arriba para ver cómo ha cambiado.

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