BLUE MONDAY
¿Por qué estamos más tristes en invierno?
Enero es uno de los meses emocionalmente más complejos del año: menos luz, más frío y muchas expectativas acumuladas. No es casualidad que el llamado Blue Monday se haya popularizado como el día más triste del año.

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Cada invierno, y especialmente tras las fiestas de Navidad, muchas personas notan un descenso claro del ánimo. Aunque el Blue Monday no tiene un respaldo científico sólido como "el día más triste del año", sí funciona como un reflejo simbólico de algo real: el impacto emocional del invierno en nuestra salud mental.
¿Qué es el Blue Monday y por qué se habla tanto de él?
El Blue Monday suele situarse en el tercer lunes de enero y se asocia a una combinación de factores:
- Fin de las vacaciones y vuelta a la rutina.
- Días cortos y escasa luz solar.
- Frío y menor actividad al aire libre.
- Cansancio emocional tras las fiestas.
- Sensación de cuesta arriba tras el inicio del año.
Aunque no exista una "fórmula matemática" que lo explique, muchas personas se identifican con ese estado emocional más bajo propio de estas semanas.

¿Por qué el invierno nos afecta tanto emocionalmente?
Durante los meses de invierno se producen varios cambios que influyen directamente en el estado de ánimo:
- Menos luz natural, lo que reduce la producción de serotonina y afecta a nuestra energía.
- Alteración del ritmo circadiano, provocando más cansancio, sueño irregular o apatía.
- Reducción de la vida social, ya que el frío invita a quedarse en casa.
- Mayor autoexigencia, con propósitos de año nuevo y balances personales poco realistas.
Todo ello crea el caldo de cultivo perfecto para sentirnos más tristes, desmotivados o irascibles. Por ejemplo: hay personas que en verano son activas y sociables y en invierno se sienten más apagadas, profesionales que notan más dificultad para concentrarse o rendir y también hay una sensación generalizada de "me cuesta todo más", especialmente en enero.
No se trata de debilidad ni falta de ganas, sino de un contexto que influye directamente en nuestra mente.
¿Tristeza invernal o problema emocional?
Es importante diferenciar entre un bajón estacional y una depresión: la tristeza invernal suele ser transitoria y mejora con cambios de rutina y autocuidado. Si aparecen síntomas persistentes como desesperanza, aislamiento extremo o pérdida de interés generalizada, conviene pedir ayuda profesional.
Cómo cuidarnos mejor durante el invierno
Algunas estrategias sencillas pero eficaces:
- Exponerse a la luz natural cada día, aunque sea unos minutos.
- Mantener rutinas estables de sueño y comidas.
- Adaptar el ejercicio al invierno, en lugar de abandonarlo.
- Cuidar el contacto social, incluso cuando apetece menos.
- Ajustar expectativas: el invierno no es el momento de exigirnos al máximo.
En conclusión, el Blue Monday no es el problema en sí, pero sí un recordatorio de algo esencial: el invierno nos pide ir más despacio y cuidarnos mejor. Entenderlo y acompañarnos con más amabilidad puede marcar una gran diferencia en cómo atravesamos estos meses.
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