NovaMás » Vida

SALUD MENTAL

¿En qué casos es útil la Terapia de Aceptación y Compromiso?

Este tipo de terapias están demostrando muy buenos resultados. Te contamos en qué consiste y cuáles son los beneficios directos.

Hay que aceptar la tristeza como parte de la vida.

iStock - KatarzynaBialasiewicz Hay que aceptar la tristeza como parte de la vida.

Publicidad

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) es una de las más conocidas dentro de las denominadas terapias de tercera generación, que surgieron entre los años 80 y 90 en Estados Unidos. Concretamente la ACT puede considerarse como la evolución de la terapia cognitivo conductual.

Pero, ¿qué son las terapias de tercera generación?

El enfoque de las terapias de tercera generación o también llamadas “contextuales” es reorientar la vida de la persona de una forma más holística. Mientras que las terapias de primera y segunda generación tienen el objetivo de luchar en contra de los pensamientos y los síntomas que generan malestar, las de tercera generación no.

Se orientan para aceptar el malestar y el sufrimiento como parte de la vida, enfocándose así en cómo nos relacionamos con nuestras emociones, teniendo en cuenta el contexto de la persona y con una actitud no enjuiciadora para encontrar el bienestar.

¿En qué se basan estas terapias?

Las terapias de tercera generación redirigen el enfoque y defienden que, lo que nos genera malestar, no son los eventos en sí mismos, si no cómo nos relacionamos con ellos y con las emociones que se despiertan en esas circunstancias.

No se busca evitar el sufrimiento, dado que las investigaciones muestran que esta técnica genera una necesidad de control que puede empeorar la situación. Por tanto, se busca aceptar nuestra propia experiencia mental obteniendo, así como resultado la y una reducción de la intensidad de los síntomas.

Objetivo de la Terapia de Aceptación y Compromiso

La ACT busca la creación de una vida satisfactoria para el paciente a nivel holístico e integral, aceptando el dolor inherente a la experiencia vital. Es una terapia con evidencia científica y que utiliza distintas técnicas: empleo de paradojas, ejercicios experienciales, uso de metáforas y mindfulness.

Sus siglas contienen el significado global y nos orientan:

  • A (acceptance): aceptación de las reacciones y consciencia del momento presente.
  • C (commitment): elegir una dirección valorada previamente en base a unos factores determinados y finalmente hacerlo, no solo estar dispuesto a ello.
  • T (therapy): terapia.

Conceptos clave y ejemplos esclarecedores

  • Defusión cognitiva: Nuestros pensamientos nos sirven para adelantar el futuro y, cuando ese futuro implica sufrimiento, el lenguaje se convierte en fuente de dolor. La defusión cognitiva es una técnica que busca evitar la fusión de la persona con sus pensamientos mediante la desliteralización. Es decir, cuando estamos fusionados con nuestros pensamientos nos creemos todos nuestros pensamientos como si fueran ciertos sin cuestionarlos, vivimos en base a nuestros pensamientos y les obedecemos. En cambio, cuando conseguimos tomar distancia de los pensamientos, conseguimos observarlos, sabemos que los pensamientos no representan necesariamente la realidad. Por ejemplo: es muy distinta la experiencia cuando nuestro pensamiento es “no soy válido” a “estoy teniendo el pensamiento de que no soy válido”.
  • Estar en el presente: la atención plena en el momento presente (es decir, el mindfulness) nos permite vivir en base a nuestros valores porque es un medio para permitirnos avanzar en la dirección de las consecuencias que deseamos a largo plazo. Cuando vivimos en el momento presente nos abrimos y aceptamos las sensaciones que aparecen sin luchar en su contra. Nos adaptamos al contexto para asumir los riesgos necesarios en base a nuestras decisiones. Es decir, estar en el momento presente nos permite tener la flexibilidad psicológica necesaria para el alcance de la salud mental.
  • Aceptación: para explicar la aceptación es muy útil utilizar la metáfora del pantano. Describe una situación en la que emprendes un precioso paseo por la montaña, con un objetivo concreto que te has fijado en base a tus valores. En medio del camino te topas con un pantano y empiezas a quejarte de que te puedes manchar e incomodar; te sientes una víctima de la situación en ese momento. De repente te das cuenta de que se trata simplemente de barro y agua. ¿Qué puedes hacer? ¿Decides buscar una forma de seguir o abandonas? La aceptación de las circunstancias es la única manera que tenemos de avanzar ante las adversidades de la vida para alcanzar nuestros objetivos.

La Terapia de Aceptación y Compromiso, pues, es muy útil en múltiples casuísticas y circunstancias personales. ¿Cómo vives tu las situaciones adversas? ¿Te enfocas en eliminar tu malestar o analizas cómo te estás relacionando con tu malestar abandonando el sentimiento de lucha?

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

¿Llorar sirve realmente para algo?

Publicidad