ENTREVISTA

Piojos en las pestañas: señal de alerta en casos de abuso sexual infantil

La oftalmóloga Sonia Gálvez nos explica qué son los piojos en las pestañas, cómo se contraen y por qué suele alertar sobre un posible caso de abuso sexual.

Pestañas

Pestañas iStock

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Las epidemias de piojos son de lo más habituales en los centros escolares, pero ¿qué pasa si estos insectos infectan las pestañas? Entonces podría tratarse de otro tipo de piojo que no proviene de la cabeza, sino del pubis.

En el campo de la oftalmología, los piojos en las pestañas -pediculosis palpebral- son una de las señales de alerta de abuso sexual infantil, por lo que es de suma importancia tener conocimiento de este problema ocular.

Para arrojar luz sobre el tema, hemos entrevistado a la Dra. Sonia Gálvez, médico oftalmólogo con número de colegiada 41/18088. Ella nos ha explicado cuáles son los síntomas, cómo se detecta y como proceden los profesionales al confirmar un caso.

¿Qué es la pediculosis palpebral?

Es la infestación de las pestañas por piojos o sus liendres, pudiéndose fácilmente diagnosticar como conjuntivitis o alergia ocular por los síntomas que produce.

Una exploración ocular cuidadosa sobre las pestañas y los márgenes de los párpados del paciente por un médico oftalmólogo lleva a un diagnóstico certero.

La pediculosis de las pestañas es producida en la mayoría de las ocasiones por el piojo púbico o ladilla ('Phthirus pubis') aunque existen algunos casos descritos de pediculosis producida por el piojo de la cabeza denominado 'Pediculus capitis' que puede afectar a las cejas y a las pestañas en niños con gran parasitación de la cabeza.

¿Cómo se produce?

La pediculosis palpebral se transmite por contacto íntimo con una persona infestada, a través de toallas o ropa de cama contaminadas y la otra forma de transmisión es típicamente por contacto sexual. Resulta muy importante diferenciar por una exploración minuciosa el tipo de piojo que afecta a las pestañas, ya que la presencia del piojo púbico en un niño puede revelar la existencia de abuso sexual.

¿Cuáles son sus síntomas?

El síntoma más frecuente es el picor, irritación y enrojecimiento de los bordes de los párpados y de la conjuntiva, lo que suele confundir a veces al médico que prescribe tratamiento sin descubrir la causa verdadera. También puede producir una afectación de la córnea (queratitis marginal) e inflamación de ganglios preauriculares.

Un examen minucioso del borde del párpado y de las pestañas permite visualizar la presencia del parásito adulto (piojo) y liendres sobre las pestañas.

El diagnóstico de pediculosis palpebral requiere también derivar al paciente al servicio de dermatología para realizar despistaje de otras enfermedades de transmisión sexual y búsqueda de parásitos en otras zonas del cuerpo.

¿Normalmente se relaciona directamente con casos de abuso sexual?

La presencia de pediculosis palpebral de tipo púbico en un niño, puede indicar la existencia de abuso sexual. Tras el diagnóstico en un niño estamos obligados a poner el caso en conocimiento de los servicios sociales, pues, aunque la infestación puede darse por contacto con toallas o sábanas contaminadas, por contagio directo no sexual, con familiares o cuidadores infestados, también puede estar indicándonos la existencia de abuso sexual.

¿Cómo se puede curar?

La pediculosis palpebral se puede curar, pero para ello su tratamiento no siempre es fácil, especialmente en los niños. Lo más importante y efectivo es la eliminación mecánica, es decir, eliminar uno por uno cada piojo y liendre. Esto puede resultar una tarea muy laboriosa, ya que se encuentran fuertemente adheridos a las pestañas, siendo necesario en ocasiones cortar las pestañas y aplicar un tratamiento insecticida en la zona de los párpados, siendo esta práctica no tan fácil en niños, a menos que sea realizado mediante anestesia general o sedación.

Existen diversos tipos de insecticidas que presentan además dificultades añadidas por la toxicidad de estos compuestos sobre la córnea y la conjuntiva.

¿Es un caso común o raro?

La pediculosis palpebral constituye una causa poco frecuente de picor ocular, de blefaritis, siendo el piojo del pubis el que más predilección tiene por infestar las pestañas.

¿Afecta solo a niños o también a adultos?

Existen varios tipos de piojos, fundamentalmente el piojo de cabeza y el piojo púbico o ladilla.

El piojo de la cabeza (llamado también Pediculus capitis) es más frecuente que se localice en el cabello, y son frecuentes las epidemias, sobre todo en los centros escolares. En el caso de los niños no suele asociarse a malos hábitos higiénicos como suele darse en los adultos, de hecho el piojo prefiere cabellos limpios para vivir. Este tipo de piojo es muy raro que afecte las cejas y pestañas, pero podría infestarlas.

Y el piojo púbico o ladilla, es el que tiene más predilección por infestar las pestañas. La forma de este parásito es totalmente diferente al piojo de la cabeza. El piojo del pubis es más ancho y corto a diferencia del piojo de la cabeza, que es más alargado y estrecho, por lo que es fácilmente identificable en una exploración oftalmológica cuidadosa.

Suele afectar con más frecuencia a adultos y, además, suelen tener asociados alguna enfermedad de transmisión sexual.

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