UN GRAN TRUCO
Mantas de peso, la solución práctica para descansar mejor y mantener el estrés bajo control
Las mantas de peso se han convertido en una alternativa natural para mejorar el sueño y reducir la ansiedad. Gracias a su presión uniforme, ayudan a relajar el cuerpo y la mente, favoreciendo un descanso más profundo y reparador.

Publicidad
Dormir bien se ha convertido en uno de los grandes retos de la vida moderna. El estrés, las pantallas y los ritmos acelerados dificultan el descanso, y en este contexto han ganado popularidad las llamadas mantas de peso, una alternativa que promete mejorar la calidad del sueño de forma natural.
Estas mantas, también conocidas como mantas pesadas, no buscan únicamente dar calor, sino generar una sensación de calma similar a la de un abrazo. Su uso se ha extendido en los últimos años más allá del ámbito terapéutico, llegando a hogares de personas que buscan dormir mejor o reducir la ansiedad.
Así pues, en este artículo te contamos todo lo que debes saber sobre este producto, además del modo de uso y todos sus beneficios. ¡Vamos a ello!

Qué es y para qué sirve
Una manta de peso está diseñada para ejercer una presión suave y uniforme sobre el cuerpo. A diferencia de las mantas tradicionales, su objetivo principal no es térmico, sino sensorial.
Esta presión constante ayuda a relajar el sistema nervioso y a crear una sensación de seguridad que favorece el descanso.
Durante décadas, este tipo de mantas se han utilizado en entornos clínicos, especialmente con personas con trastornos del espectro autista, ansiedad o dificultades sensoriales. Con el tiempo, sus beneficios han despertado el interés del público general.

La gran clave
El funcionamiento de las mantas de peso se basa en la llamada presión táctil profunda, una técnica que estimula el sistema nervioso parasimpático. Este tipo de presión favorece la liberación de serotonina y melatonina, hormonas relacionadas con la relajación y el sueño, y ayuda a reducir el cortisol, asociado al estrés.
Como resultado, el cuerpo entra en un estado de calma similar al que se experimenta durante la meditación o la respiración profunda, lo que puede facilitar conciliar el sueño y mantenerlo durante la noche.

Beneficios para el sueño y la ansiedad
Uno de los principales beneficios de dormir con una manta pesada es la mejora del descanso nocturno. Muchas personas afirman que se mueven menos durante la noche y que el sueño es más profundo y continuo.
Además, estas mantas se han convertido en una herramienta útil para reducir la ansiedad y el estrés, especialmente al final del día. La sensación de contención que generan puede ayudar a desconectar y a preparar el cuerpo para el descanso.

Uso en niños y personas con TDAH o autismo
Las mantas de peso también se utilizan en niños con trastornos del sueño, TDAH o autismo. En estos casos, la presión uniforme puede mejorar la concentración, reducir la hiperactividad y favorecer rutinas de descanso más estables.
Eso sí, los especialistas recomiendan elegir siempre el peso y tamaño adecuados, especialmente en menores, y evitar su uso en bebés o niños muy pequeños.

¿Cómo elegir el peso correcto?
La recomendación general es que la manta pese aproximadamente el 10% del peso corporal del usuario. Por ejemplo, una persona de 70 kilos debería optar por una manta de unos 7 kilos.
Aun así, la edad, la sensibilidad personal y las preferencias individuales también influyen en la elección.
Usar un peso inadecuado puede reducir su eficacia o resultar incómodo, por lo que muchas marcas ofrecen guías o tests para ayudar a elegir correctamente.

¿Son para todo el mundo?
Aunque las mantas de peso son seguras para la mayoría de las personas, quienes padecen problemas respiratorios, apnea del sueño u otras condiciones médicas deberían consultar antes con un profesional sanitario.
En un momento en el que cada vez se buscan más soluciones naturales para mejorar el bienestar, las mantas de peso se consolidan como una opción sencilla y accesible para quienes desean dormir mejor y reducir el estrés diario.
Publicidad





