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SUEÑO REPARADOR

¿Dormir con las persianas subidas o bajadas? La importancia de la luz en el sueño

Las fases lumínicas y de oscuridad afectan a nuestro sistema cardíaco, nervioso y a nuestro descanso.

Mujer durmiendo.

iStock Mujer durmiendo.

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Dormir con luz o totalmente a oscuras puede convertirse en todo un debate si compartes cama o habitación. Y no solo por una cuestión de costumbres (hay gente a la que le es imposible dormir con un destello de luz, y otra que no les molesta en absoluto), sino también porque la luz puede condicionar tu descanso y, por lo tanto, la energía con la que afrontarás el día siguiente.

El caso es que para muchos les es totalmente imposible conciliar el sueño si les aprecian algo de ruido, si la temperatura no es la correcta o, por supuesto, si perciben luz. De hecho, según la Unidad del Sueño del Ministerio de Salud, un 30% de la población, aproximadamente, sufre de insomnio a lo largo de su vida. Pero ¿qué es realmente mejor para nuestra salud? Resolvemos las dudas para saber si es bueno acostarnos con luz.

Insomnio.
Insomnio. | iStock

¿Qué efectos tiene la luz sobre el cuerpo?

Nuestro ritmo biológico funciona acorde con nuestro entorno, por lo tanto, también con los ciclos de la luz. De este modo, nuestro cuerpo está diseñado para que nos despertemos temprano por la mañana con los primeros rayos de sol y nos aparezca la sensación de cansancio 15 horas después.

Cuando anochece, el ritmo cardíaco se ralentiza y bajan al mínimo para inducirnos al sueño. Así, las fases de luz y la incidencia de la oscuridad tienen efectos sobre nuestro organismo, especialmente sobre la función cerebral y el sistema cardíaco. Cuando la retina ocular detecta la luz del sol, el cuerpo genera unos procesos químicos que cambian nuestro estado psicológico y envían señales al cerebro para que se despierte.

Con la luz apagada, mejor

Cuando anochece y la luz se va, aumenta nuestro nivel de melatonina, lo que provoca que la temperatura corporal descienda y baje nuestro nivel de alerta. Todo ello estimula a la aparición del sueño. Como la oscuridad favorece la producción de melatonina (que es una hormona vital para dormir bien), si dificultamos su segregación con luz, estamos favoreciendo el mal descanso.

De este modo, es importante que en nuestra habitación no penetre la luz durante las horas de sueño. También es aconsejable aislarnos al máximo de posibles ruidos y de aparatos que puedan producir luz, como móviles, ordenadores y televisiones.

Sin embargo, hay gente que tiene muchos problemas para dormir por miedos o pesadillas recurrentes. En este caso, si la luz tranquiliza o puede favorecer al sueño, es mejor dormir con un poco de claridad.

Móviles y ordenadores apartados

Como dispositivos esencialmente lumínicos, los apartados tecnológicos pueden interrumpir nuestras fases del sueño. Sin embargo, para la gran mayoría de la población, es lo último que miran o con lo que tienen contacto antes de meterse a la cama.

La Sleep Foundation, recomienda no usar aparatos tecnológicos al menos 30 minutos antes de irse a dormir, además de mantenerla apartados de las zonas de descanso. El riesgo está en que los móviles y ordenadores emiten luz con longitud de onda corta, que son muy sensibles a los ritmos cardíacos.

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