TRES BUENAS PRÁCTICAS
Cómo hacer para que tus hijos tengan una buena relación con el dinero toda la vida
Es necesario que los niños sepan usar bien el dinero y que crezcan conociendo su importancia. Para ello, os desvelo tres consejos sencillos y fáciles de explicar y de realizar con los más pequeños para que se hagan mayores familiarizados con el funcionamiento de la economía.

Publicidad
Actualmente, nos guste o no, la mayoría de las transacciones que efectuamos a lo largo del día tienen un componente económico, hay dinero de por medio. Desde encender la luz de nuestro dormitorio hasta ir a trabajar cada mañana, pasando por acudir a la consulta del médico o comer. De una forma directa o indirecta, disfrutamos de productos o servicios porque alguien recibe dinero por prestarlos.
Es por eso que en la sociedad actual es necesario que todos entendamos cómo funcionan esas transacciones, ya que, a no ser que vivas recluido en las montañas y no llegues ni siquiera a realizar trueques, todo se consigue porque lo intercambiamos por algo. Y es que el dinero es la forma universal que tenemos de realizar esos intercambios.

¿ES BUENO RECOMPENSAR A LOS NIÑOS CON DINERO?
El dinero es el método universal que utilizamos para todos los intercambios. Es decir, vamos a trabajar, recibimos dinero y con él compramos otras cosas. Porque si el fontanero solo pudiese pagar el pan que necesita reparándole una tubería al panadero, quizás este último no le vendiese hoy una hogaza.
Así que en casa podríamos explicar esto mismo a través de pequeños intercambios (en euros o en cosas). Quizás un niño ha tenido un comportamiento ejemplar o ha hecho algo que ha supuesto una promesa por nuestra parte para recibir algo a cambio. Este puede ser un buen ejemplo para que los niños entiendan que su trabajo o comportamiento tienen un valor en términos de intercambio y que, además, se puede acumular.
Por ejemplo, si por algún motivo decidiste prometerle un pequeño juguete (o un billete de 5 euros), puedes explicarle qué es lo que ha intercambiado para conseguir esa recompensa. Así como hacerle entender que, igual que tiene 5 euros, podría conseguir otros 5 euros más en el próximo intercambio.

Haz que tus hijos entiendan el ahorro mediante otros ejemplos
El segundo tip estaría relacionado con el anterior y el efecto acumulativo. Si un niño recibe 5 euros como recompensa es un buen momento para que entienda que, si lo que querría comprar es un muñeco que vale 10 euros, no puede gastar esos 5 euros que ya tiene, sino que necesita acumularlos, para que pueda alcanzar su objetivo. Si lo que le prometiste fue ir media hora al parque, puedes explicarle que, si no vais hoy esa media hora, esta se podría acumular a más tiempo de parque otro día.
Saber esperar para ganar más
El tercer tip sería aplicar un coeficiente de incremento a la espera que hace un niño para conseguir aquello que quiere y cuesta más dinero. Volviendo al ejemplo anterior, un niño podría recibir 5 euros hoy y saber que en el futuro podrá recibir otros 5 euros. Si decide no gastar hoy los primeros 5, pasará entonces a tener 10 euros, más adelante. Adicionalmente, podríamos plantearle aumentar esa cantidad si espera el tiempo suficiente. Por ejemplo, recibir 5 euros hoy o 6 euros si espera una semana más. Lo mismo se podría aplicar con otras recompensas como la de ir al parque, haciendo que la espera suponga un incremento de la recompensa.

Con estos tres tips podrá entender cómo se genera el dinero (lo que nos puede ayudar a explicar qué es un sueldo), qué se puede adquirir con él, cuánto valen las cosas, el esfuerzo que supone conseguir el dinero para comprarlas (nos podría servir para explicar por qué trabajamos) y la recompensa extra que se puede recibir cuando decidimos posponer al futuro el uso de nuestro dinero (para explicar qué es ahorrar y qué son los productos de ahorro).
Publicidad





