CUIDADOS ESPECÍFICOS
Tu rutina de skincare cambia según dónde vivas: no es lo mismo Madrid que Barcelona
No es solo cuestión de tipo de piel: el clima, la humedad y el lugar donde vivimos influyen directamente en cómo se absorben los cosméticos. Las expertas explican por qué no tardamos lo mismo en cuidarnos en Madrid que en Barcelona.

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No todas tardamos lo mismo en hacer nuestra rutina de skincare, y no siempre es por falta de tiempo o paciencia. El lugar en el que vivimos —su clima, su nivel de humedad o incluso la frecuencia de lluvias— puede ser un factor decisivo en cómo responde nuestra piel a los cosméticos. De hecho, el entorno condiciona tanto la absorción de los productos como el tipo de fórmulas que mejor funcionan, haciendo que cuidarnos la piel en Madrid no sea lo mismo que hacerlo en Barcelona o en una ciudad costera.
Así lo confirman varias expertas en dermocosmética, que explican que las condiciones ambientales influyen directamente en el ritmo de la rutina facial, en los tiempos de espera entre productos y en la elección de texturas. Una realidad que muchas intuíamos, pero que ahora tiene explicación profesional.

Madrid y climas secos: rutinas rápidas
Cuando hablamos de Madrid lo hacemos como ejemplo, pero esta situación se repite en muchas ciudades del interior. Tal y como señala Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8, esta circunstancia se da en "todas las ciudades o poblaciones de interior muy secas, con inviernos fríos y veranos cálidos con bajos niveles de humedad".
En estos climas, la piel tiende a secarse con mayor rapidez y, como consecuencia, los productos se absorben antes. "Los cosméticos que aplicamos penetran mucho más rápido. Al secarse la piel antes, el tiempo de espera entre un producto y otro es menor", explica Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica. Es decir, pasamos antes del tónico al sérum y del sérum a la crema, haciendo que la rutina sea más corta.
Barcelona y zonas costeras: skincare más pausado
En el extremo opuesto están ciudades como Barcelona o determinadas zonas de Galicia y la costa valenciana. En estos enclaves cercanos al mar, la humedad ambiental es constante durante todo el año. Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, lo resume así: son "lugares con altos niveles de humedad de forma continuada".
Esta humedad ambiental influye directamente en la piel. "Le cuesta más absorber los cosméticos porque la propia humedad se deposita en la superficie y actúa como freno", añade Patricia Garín, directora dermocosmética de la firma coreana Boutijour. De ahí que muchas personas noten que el rostro tarda más en secarse tras aplicar un producto y que la rutina se alargue inevitablemente.

Ciudades a medio camino
España es un país de contrastes, pero existen puntos intermedios. Ciudades como Zaragoza, Soria o Bilbao presentan niveles de humedad más equilibrados: no tan secos como Madrid, pero tampoco tan húmedas como las zonas costeras.
En estos casos, la rutina encuentra un punto medio. "La piel no absorbe como si estuviera sedienta, pero tampoco tarda como si el exceso de humedad lo ralentizara todo. Hay un equilibrio que permite rutinas ni demasiado rápidas ni excesivamente lentas", explica Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode.
Los cosméticos que mejor funcionan según tu ciudad
El entorno no solo influye en el tiempo que tarda la piel en absorber los productos, también en qué fórmulas funcionan mejor. En climas secos, como los de interior, suelen ser más necesarios cosméticos nutritivos que refuercen la función barrera, mientras que en zonas húmedas resultan más cómodas las texturas ligeras, explica Raquel González.
Aun así, hay productos que funcionan bien en cualquier ciudad. Para la experta, el imprescindible es claro: "Un sérum de ácido hialurónico encaja sea donde sea", ya que ayuda a mantener la hidratación independientemente de la humedad ambiental.
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