NO SE NOTAN PERO REJUVENECEN

Retoques silenciosos a partir de los 35: ¿Por qué muchas mujeres no cuentan qué se han hecho?

Las redes están llenas de personas famosas, influencers y también de mujeres sin fama ninguna que lucen rostros lustrosos, piel brillante, labios jugosos, mirada viva... Aunque no cuentan que se hayan hecho ningún retoque, apreciamos cambios que las embellecen por completo.

Rostro de mujer

Publicidad

"Doctora, quiero algo muy sutil. Que no se note, pero que me vea mejor". Desde la confidencialidad de mi consulta, he visto nacer un nuevo pacto silencioso. Y aunque no lo digan en voz alta, lo que muchas quieren en realidad es algo aún más claro: quitarse unos años de encima sin que nadie lo sepa.

A los 35 ya no se trata de transformar nada. De hecho, la palabra "retoque" está tan disimulada como el resultado que se busca. Lo que quieren es que no parezcas retocada, sino descansada. Que alguien te diga: "¡Qué bien te veo!" y que no te digan "¿te has hecho algo?". Porque claro, hacerse algo, sí. Pero decirlo… eso ya es otro tema.

El pacto silencioso en los retoques estéticos

Lo curioso no es que las mujeres se hagan cosas a partir de los 35. Lo curioso es que no lo cuentan. Ni a su pareja, ni a sus amigas (o solo a una), ni en redes sociales. Se hace en silencio.

Chicas en bikini
Chicas en bikini | Pexels

Una microinyección por aquí, una gota de ácido hialurónico por allá, neuromoduladores para relajar ese entrecejo que empieza a quedarse ahí fijo aunque no frunzas nada. ¿El objetivo? No parecer otra, pero parecer menos cansada, menos "vivida, pero más tú. Bueno, más tú… versión 28 años.

"Nos cuidamos para parecer lo que aún somos por dentro"

Delia Arama, médico especialista en retoques estéticos

Porque seamos honestas: la gran mayoría no busca verse de su edad. Busca verse 10 años más joven. Y eso, aunque sea lo más común, es justo lo que menos se admite.

¿Por qué muchas mujeres no quieren contar sus retoques?

No es por vanidad (bueno, sí… pero no solo por eso). La mayoría no lo hace para gustar más, ni por presión social (aunque algo de eso flota en el aire). Lo hace porque siente que no encaja lo que ve en el espejo con cómo se siente por dentro. Una mujer de 38 que entrena, come bien, se cuida la piel, duerme (cuando puede)... no quiere verse "bien para su edad". Quiere verse como se siente: joven, fuerte, activa.

Y si puede parecer de 30, mucho mejor. Pero claro, admitir eso no es tan fácil. Parece superficial, como si estuvieras en guerra con el tiempo. Y en cierto modo, lo estás. Pero no desde el miedo. Desde la estrategia.

Rostro de una mujer joven
Rostro de una mujer joven | iStock

Y lo más importante es que no pasa nada. No tienes por qué contar nada. Tampoco necesitas justificarte. Porque si te haces algo para verte mejor, o para ganarle al espejo un par de años, o simplemente porque te da la gana… estás en tu derecho. Lo único que está claro es que hoy más que nunca, nos cuidamos para parecer lo que aún somos por dentro. Y si eso significa parecer de 30 cuando tienes 40, adelante.

El nuevo lujo: retoques que no se noten

Hoy, el éxito de un retoque no se mide en mililitros, se mide en silencio. Si nadie lo nota, está bien hecho. Si alguien te pregunta, ya empieza a ser demasiado.

Por eso la medicina estética se ha llenado de términos como "natural, preventivo, sutil, armónico"… Y aunque todos valen, lo que muchas buscan es otra cosa: verte como te veías hace unos años, sin que se sepa que estuviste haciendo nada. Esa es la verdadera meta estética post-35: resetear el reloj sin dejar huella. Nadie lo tiene que notar. Ni falta que hace.

Novamas» Belleza

Publicidad