RETINOIDES

Ácido retinoico, retinol o retinal: ¿Qué necesita mi piel?

Hemos buscado en las redes sociales las mejores explicaciones sobre la familia de los retinoides y sus aplicaciones en cosmética. La farmacéutica Lena de Pons y la cirujana y máster en Medicina Estética Fátima Rivas nos aclaran qué necesita cada tipo de piel: ácido retinoico, retinol o retinal.

Mujer aplicándose un sérum

Mujer aplicándose un sérum Pexels

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La vitamina A es necesaria para un buen funcionamiento del organismo: es buena para la visión, sistema inmunitario, corazón, pulmones y otros órganos. Y en su forma ácida, el ácido retinoico (AR), es ideal para tratar el acné, las manchas y las arrugas.

Pero esta vitamina también está presente en otras sustancias de la familia de los retinoides usadas en cosmética: como el retinol y el rentinal. ¿Qué diferencia a cada uno de ellos? Encontramos la respuesta en las redes sociales.

Ácido retinoico, retinal y retinol

En TikTok, la farmacéutica especializada en dermofarmacia Lena de Pons explicó su diferencia en cuanto a formulación.

Como hemos dicho, el ácido retinoico, también es conocido como tretinoína, es la forma oxidada de la vitamina A y es la sustancia que buscamos aplicar en nuestra piel cuando optamos por cuidarla con retinoides.

Pero los productos para cuidar la piel de venta libre no llevan este ácido, sino su fórmula acortada. Dicho de forma sencilla, al retinol le faltan dos pasos para convertirse en retinoico y al retinal, uno. El dibujo de su fórmula molecular lo veréis en el vídeo.

¿Y eso por qué lo hacen? Porque el ácido retinoico, a pesar de ser un tratamiento antiedad increíble, es una sustancia muy irritante sobre la piel. Pero sus formas acortadas no lo son tanto y, una vez aplicadas, se oxidan para llegar a retinoico y conseguir los mismos beneficios.

¿Cuáles son sus diferencias?

Para entender mejor qué diferencia a cada una de estas fórmulas, hemos dado con este Reels de la cuenta de Instagram de Fátima Rivas, cirujana y máster en Medicina Estética.

En su vídeo explica que los productos con derivados de la vitamina A son ideales para mejorar la producción de grasa y la textura de la piel -y gracias a eso mejorar los poros-; suavizar las arrugas, aumentando la producción de colágeno y elastina; mejorar las manchas y reforzar la piel engrosando su barrera protectora.

Y luego continúa con las diferencias. El ácido retinoico es el más potente, pero, como ya hemos mencionado, también el más irritante. Por eso, para las pieles sensibles recomienda el retinal, que se tolera mejor y, además, es antibacteriano, lo que lo convierte en un buen aliado para pieles con acné o rosácea. Sin embargo, este último cuenta con un gran inconveniente y es que es el más difícil de formular, por lo que hay menos productos que lo contengan.

Por último, Rivas habla del retinol, el más estudiado y, por lo tanto, más popular. Es antioxidante y se acumula en la piel, por lo que tiene un efecto más duradero.

¿Cuál necesita mi piel?

Juntando las explicaciones de las dos especialistas, hemos llegado a la conclusión de que las pieles normales, que tengan manchas y arrugas, deberán usar retinol. En cambio, para las pieles grasas, sensibles o con problemas de acné, retinal.

¿Y el ácido retinoico? Solo cuando un dermatólogo te lo recete.

Una vez elijas el que mejor va con tu piel, ten en cuenta lo que dicen las expertas: sus beneficios dependerán de la formulación y la concentración.

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