El gran remedio de nuestra madres era usarlo cuando los niños pillábamos piojos: no, no los mata, pero sí que ayuda a que las liendres salgan mejor y además, atonta a estos parásitos, con lo cual, su eliminación también resulta más sencilla. Lo que también descubrían nuestras madres (o nosotras si tenemos pequeños), es que, después de aplicarlo, el cabello quedaba mucho más brillante.

Y en efecto, ese es uno de los usos del vinagre pero hay muchos más. Echa un vistazo, y verás la cantidad de utilidades que puedes dar a tu botella de vinagre de vino blanco que tienes en la cocina.

- Desatascador de tuberías: a ver, siempre hablamos de un atasco leve, si ya hay que llamar al fontanero, evidentemente, el vinagre no te lo va a solucionar. ¿Cómo usarlo? Mezcla bicarbonato, sal de mesa y vinagre y ponlo en la tubería atascada. Deja reposar y después, vierte agua caliente. Notarás la mejoría.

- Desinfección en el baño: cuando piensas en la de productos de limpieza que empleas en el baño…. Para los sanitarios, para el suelo… Pues bien, sustituye todo por vinagre puro: utilízalo cada vez que tengas que limpiar los sanitarios, los azulejos.. Notarás la limpieza y además, la desinfección.

- ¿Alguien ha dejado un vaso en un mueble de madera y ahí está la marca, impoluta? El vinagre acude en tu ayuda: moja un paño en una mezcla, a partes iguales, de vinagre y aceite de oliva. Frótalo sobre las superficies de madera y ya verás qué bien salen estos cercos.

Vinagre | iStock

- ¿Hay hormigas en la cocina y el salón? Moja un poco de algodón con vinagre y úsalo para frotar aquellas zonas donde las hormigas han hecho sus caminos.

- Quita el óxido: si las herramientas se han oxidado, prueba a dejarlas en remojo con vinagre. Durante unos días. Luego, enjuágalas con agua. Verás qué diferencia.

- Es lógico que el agua vaya dejando manchas de cal… ¿Tu cafetera se ve fea por esas manchas? Llénala con agua y añade un cuarto de taza de vinagre. Ponla a funcionar como si fueras a hacerte un café. Déjala enfriar y después, enjuágala bien. Ya tienes cafetera como si fuese nueva.

- Para lavar la ropa: ¿estás harta de utilizar detergentes y suavizantes en tu ropa? Pues cámbialo por el vinagre de vino blanco: simplemente tienes que ponerlo en el cajetín del detergente. Y a lavar. ¿Temes el olor? Te aseguramos que no huele nada a vinagre una vez que termina el lavado pero si quieres darle un aroma extra, basta con que le pongas unas gotas del aceite esencial en el cajetín del suavizante. Y asunto arreglado.