Según la ONU, para 2050 existirán 12.000 toneladas de residuos plásticos en vertederos y océanos, lo que supone una verdadera amenaza para la salud del planeta y de los que viven en él. Sí, te gustaría borrar de un plumazo esa cantidad de residuos pero no puedes, aunque lo que si puedes es, con pequeños gestos, generar menos plásticos para el medio ambiente. Si sigues estos consejos lo conseguirás:

- Evita los geles de duchas y por ejemplo, apuesta por los jabones naturales. Estarás utilizando un producto más adecuado para tu piel, con menos químicos, a la vez que evitarás un envase de plástico (y si tu casa es pequeña, no digamos lo que ahorras en espacio).

- Sustituye los tuppers de la nevera por recipientes de cristal o de acero inoxidable. No decimos que te lances a comprarlos: puedes aprovechar los tarros de mayonesa, o de legumbres cocidas… Basta lavarlos bien y darles una segunda vida. Para el congelador te recomendamos cubiteras de silicona o de caucho natural. Si eres de las que comes en la oficina, hay una solución para los tuppers: las antiguas merenderas que utilizaban nuestros padres y abuelos. Duran una eternidad y además, son vintage.

- A la hora de ir a comprar, evita las bolsas de plástico: prueba a hacerte tú una bolsa con telas que tengas en casa o alguna camiseta vieja (además, así la tendrás de la tela que más te guste). También tienes las bolsas de algodón reutilizable.

- En la colada, intenta prescindir del suavizante. Te lo contábamos en este artículo: tu ropa quedará igual de bien y ya habrás ahorrado otro envase de plástico (y también, algo de dinero).

Envases | iStock

- Tunea tus muebles para evitar comprar cubos de basura de plástico. Si lo tuyo no es el Do it yourself, la empresa Niimaar, por ejemplo, comercializa un mueble fabricado con madera de abedul que sirve de separador de plástico, vidrio y cartón. Y además, se puede lavar, con lo cual no tendrás que utilizar bolsas de plástico.

- Sustituye las perchas de plástico por otras de madera o si eres mañosa, puedes probar a hacerlas con cartón duro. Si ya eres de lo más apañada, incluso las puedes forrar o de papel o de telas.

- Pasa del agua embotellada en plástico: en algunas ciudades como Madrid, el agua del grifo es de gran calidad. Si no, compra botellas de vidrio y úsalas para el agua (o recicla alguna que tengas en casa).

- Compra en tiendas a granel: cada vez hay más en nuestras ciudades y algunas de ellas te animan a que lleves tu propio envase y a la hora de pagar, te descuentan el peso del contenedor (por ejemplo, unpacked lo hace). Ese gesto te permite ahorrar el comprar las legumbres o cereales ya empaquetadas en plástico y además, comprarás exactamente la cantidad que necesitas. Doble ahorro.