Lo primero que deberíamos hacer es utilizar la complicada programación. Si sabemos cuándo nos vamos a ir (que lo sabemos), deberíamos prever qué comida fresca comprar y ajustar las cantidades al fin de la estancia en casa.

Si hemos conseguido eso (tendréis mi admiración absoluta) puede que os surja la duda de si es mejor apagar la nevera o no.

Hay muchas opiniones, pero la realidad es que es mejor no apagarla: los gases internos se desestabilizan, al aumentar la temperatura puede proliferar bacterias y el consumo energético en volver a llegar a la temperatura de refrigeración será similar a dejarlo encendido. Aún dejándolo encendido, será necesaria una limpieza a la vuelta. Será suficiente con un paño y un poquito de lejía, si no os gusta el olor también se puede hacer con un poco de vinagre (pero vamos, huele igual, la clave es frotar). Desmontad las piezas donde se puede acumular suciedad. Y no olvidéis la parte externa de la nevera, esos recovecos por donde se abre y cierra.

Ahora bien, si sois de los que os pillan las vacaciones con la nevera llena de cosas, pues vamos con algunos consejos para que los alimentos se conserven mejor.

Por supuesto, la clave está en el congelador.

Carne y pescado crudos: se puede congelar sin problema. Intentad hacerlo antes de que se acerque su fecha de caducidad. Será mucho mejor si lo hacemos en envases planos, ocupará menos y se descongelará antes. Es recomendable poner la fecha en la que lo habéis congelado.

Alimentos en frigorífico | iStock

Lo ideal para el pescado es que se guarde limpio y, si es posible, en filetes. Es importante que tarde poco en congelarse y así será más rápido que la pieza entera.

En el caso de platos elaborados también se pueden congelar. Como precaución, es mejor quitar las patatas porque quedan acorchadas al descongelar.

Huevos: revisa la fecha de consumo preferente, si estáis a tiempo es mejor dejarlos en la nevera. Siempre tendréis la opción de cocerlos (bien cocidos), y llevarlo para el viaje. ¡O hacer un bizcocho!

Leche: bueno, por poder, se puede congelar, el problema es la descongelación porque se habrá separado la grasa del resto. Si os la queréis jugar, que sea siempre fuera del brick, que puede romperse.

Salsas o quesos: el queso madurado no tiene una buena textura al descongelar y pierde sabor. Es mejor dejarlo en la nevera. Las salsas es mejor desecharlas.

Verduras o frutas: tienen gran cantidad de agua así que un congelado en estático (en nuestra nevera) hará que se formen cristales grandes. La mejor opción sería cocinarlo y congelarlo. Las verduras mejorarán partidas y con un escaldado (agua hirviendo y luego en agua fría). La fruta se congela mejor en trocitos pequeños. Si podéis, es mejor que os la llevéis.

Como último detalle, ¿cómo congelamos toda esta comida? ¿En papel de aluminio o el film transparente?

Ambos son seguros pero el papel de aluminio es un poco más frágil y tiende a romperse antes. Y sí, da igual del lado que lo pongas. No es tóxico por un lado sí y otro no. Que una capa brille y la otra no, corresponde únicamente al proceso de fabricación.

El film transparente es un poco más difícil de manejar, pero permite ver (más o menos) el producto.