Es un drama de lo más moderno, pero es lo que nos ha traído hasta aquí. Esa noche que la menstruación se adelantó y vino sin avisar, el último polvo apasionado sobre el sofá o la fiesta del fin de semana han dejado una manchas difíciles de eliminar. Te sientes como en CSI acordonando la zona, inspeccionando la mancha con la linterna del móvil activada y rascándote la barbilla pensando... “esto no va a ser fácil”. No desistas que hay trucos para todo, incluso para recuperar esas sábanas de 200 hilos en las que te dejaste la paga de Navidad.

Todas nos hemos visto en una de estas, y afortunadas nos sentimos si ha ocurrido en nuestra propia casa. La llamada del domingo al medio día a casa de tus padres para hacer una serie de preguntas sobre cómo eliminar ciertas manchas como que no lo ves ¿verdad? Eso se puede convertir en un interrogatorio nivel CIA que desmorone a la más fuerte y le haga confesar que los fines de semana se le van un poco de las manos. Que oye, tu madre es muy moderna, ha asumido esto de que te van los empotradores, pero de ahí a que a veces tu casa parezca el salón del banquete de Baco trasnochado pues... como que lo lleva regular, así que mejor que cojas papel y boli y apuntes estos trucos de limpieza fácil para que todo pase rápido y puedas centrarte en esos recuerdos tan bonitos y orgásmicos y no en el rastro que dejasteis.

Cómo quitar las manchas tras una fiesta

Después de cumplir los 30 una se descontrola más aún de lo que pensaba y la última millonésima celebración fue increíble. Pero más increíble son los restos de vómito que tus queridos invitados han dejado sobre la pared. Y no, no nos confundimos con el gotelé, que simplemente se ha mimetizado con la mancha. ¿Qué puedes hacer para limpiar la mancha? Coge un trapo un poco duro, que veas que puede aguantar. Mójalo con agua y jabón de fregar los platos y a frotar. Si ves que aun así no se quita bien puedes probar a echar un poco de lejía. Ten cuidado con la pared y vete poco a poco. Sí, es efectivo, pero nadie dijo que fuera a ser fácil.

Existe otra opción un poco más liviana: los borradores mágicos. Son una especie de esponja que borran casi por arte de magia las manchas de la pared. No pierdes nada por probar y ver qué pasa.

La fiesta fue derivando en algo más sexual y en tu maravilloso sofá han caído algunos fluidos que no deberían estar ahí. ¿Cómo eliminar los fluidos corporales de una tela? Hay un producto que a todas nos suena y que tiene el poder del oxígeno activo. Hay diferentes marcas y modelos, así que tendrás que ver cuál es el que mejor se adapta a la tela que vas a tratar. Ya te avisamos que esto te va a llevar un buen rato o días, así que es mejor que vayas cancelando planes. Mezcla el quitamanchas con un poco de agua caliente. No te pases, con un pelín es suficiente. Aplícalo sobre la mancha con la ayuda de un trapo un poco húmedo y a frotar. Seca la mezcla poco a poco y no dejes que la tela absorba demasiado. Si ves que ha quedado agua dale con el secador para secarla totalmente. Y ahora viene el truco final, como la tela se ha habrá quedado un poco tocada dale con el cepillo del aspirador para que vuelva (más o menos) a su estado original. Si ves que nada de esto funciona incluso repitiendo el proceso con días de descanso en medio, siempre puedes llevar la funda del sofá a la lavandería, pero eso seguro que ya se te había ocurrido a ti.

En el caso en el que esta mancha se produzca en las sábanas, generalmente se elimina con un lavado normal en la lavadora, aunque recomendamos poner el agua a al menos 40 grados. Puedes usar el mismo producto de limpieza pero añadiéndolo directamente en el lavado o poniéndolo sobre la mancha, dejándolo actuar y después realizar el lavado en la lavadora. En el caso de que se produzca sobre cojines u otros elementos decorativos del estilo, os aconsejamos que hagáis lo mismo que con la tapicería del sofá. No olvides el sentido común, si es una pieza muy delicada fabricada con una tela muy especial tal vez lo mejor sea preguntar a un o una especialista y no arriesgarte a perderla para siempre.

Productos de limpieza | Nova Life

Hay otra cosa que nos encanta de las fiestas y es el confeti. ¿Quién no se ha motivado a tirar tiras de confeti y purpurina por la casa? Hasta que tienes que limpiarlo. Después de la primera experiencia esa motivación cae en picado y pones un letrero de prohibido más grande que tu puerta y bajo amenaza de muerte realizas un registro a cada invitado para que ni una pequeña purpurina se atreva a entrar en tu casa. Pero, ¿y si pasa? En el caso de la purpurina es más un acto de paciencia. Barrer, aspiradora, barrer, aspiradora y así hasta que después de unos meses, o algún año, dejes de encontrar purpurina en los lugares más insospechados. El confeti ya es otra historia, como se haya quedado pegado en el suelo con una mezcla de alcohol y otros líquidos difícilmente identificables prepárate para sacar la artillería.

Te contamos la mezcla perfecta para eliminar el confeti: amoniaco y jabón. Pon en un cubo una cuarta parte de amoniaco con dos tapones de jabón de fregar y añade agua. Mezcla creando una espuma y ya lo tienes. Moja un trapo con todo lo anterior y a frotar las manchas. Si el trapo es demasiado blando prueba con un estropajo. ¿No te funciona? Prueba a darle con un poco de alcohol etílico y haz círculos al eliminar la mancha. Esperamos que no haya ocurrido lo peor y que simplemente se haya quedado pegado, pero si has llegado al punto en el que el suelo se ha desteñido, ahí tienes que usar material pesado. ¡A por la lejía o el Oxígeno activo!. Es la vía más rápida. La lejía ha sido ratificada como la mejor opción, y no hace falta que te vuelvas loca, con la más básica, la del bote amarillo es más que suficiente.

Manchas de menstruación

Este mes le ha apetecido llegar antes, sin avisar y dando la nota, así que te has levantado con las sábanas manchadas de sangre. ¿Cómo eliminar las manchas de menstruación de las sábanas? Aunque parezca imposible, sí, se pueden quitar. La sal y el agua hacen una mezcla perfecta para este tipo de manchas. Si no se ha quedado muy reseca puedes ponerla a remojo en un cubo con agua y sal. La cantidad es aproximadamente una cucharada por 600ml. Otras formas de limpiarlas es con vinagre blanco, pon un chorro sobre la mancha y deja actuar, después seca y repite el proceso tantas veces como veas que es necesario. Una manera de desincrustrar la mancha es darle con un cepillo de dientes. Frota con un poco de jabón y agua hasta que veas que el agua se va tiñiendo, eso significa que se está despegando del tejido. Y si nada de esto funciona siempre te quedará usar el truco de tu abuela y verter agua oxigenada y rascar hasta que se vaya disolviendo. Para acabar, no olvides la paciencia, que la vas a necesitar.