Te contamos esto porque no es la primera vez que mucha gente se decepciona, y hay otra enamorada de este modelo de vivir y viajar. Una semana en Viena, una semana en Copenhague, descubrir cómo viven realmente en Bergen, tal vez una casa de ensueño en Los Alpes… ¿por qué no? Te contamos los detalles en los que debes fijarte.

El precio

Los más baratos, algo esconden, y los detalles son la clave. Como pagar rápidamente, que no haya teléfono, ni correo, asegúrate sobre todo antes de reservar que la dirección existe (muy fácil a través de Google), y que alguien siempre va a responder. A veces la opción de pagar en destino te garantiza la habitación; y tener un documento, o varios, del hotel o apartamento te puede servir como documento de reserva. No borres nunca los correos, y guárdalos en una carpeta para no perder nada; la organización cuando sales fuera de casa, y el idioma puede ser un problema, es clave.

Los baños

Un tema muy, muy importante. Si no vas con cuidado, te puede alquilar una casa en Dinamarca con la ducha encima del váter. Hay que mirar muy muy bien las fotos, y ver esos pequeños detalles a la perfección. Como los lavabos minimalistas… mira si hay una pastilla de jabón al menos para que te hagas una idea. No es igual una bañera que un baño en triángulo, que tal vez no entres bien ni para hacer pis. Fíjate en dónde está ubicado dentro de la vivienda que vas a alquilar. Nadie quiere estar cocinando y escuchar la cisterna.

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Las ventanas

Te dan las claves de dónde vas a estar. Si no ves la calle… malo. Si ves pies, ya sabes que habrá un sótano esperándote. Si ves un patio interior, tal vez sea un espacio reconvertido en vivienda y donde la seguridad puede verse comprometida. Si no ves ventanas y las imágenes que te ofrecen del exterior son de guías turísticas… huye.

La cama / sofá

Mirar bien las fotos te hace tener la perspectiva de la estancia. Si se repite en todas las fotos el mismo sofá, la misma cama, y todo desde diferentes ángulos, no busques más, es una única habitación que seguramente esté pegada a la cocina. Y a la entrada. Mira bien si es una cama o está en el suelo; mira bien si es un estudio de estudiantes, con palés, o una habitación como la tuya en otro lugar. Esas pequeñas cosas te darán seguridad. Y sí, claro, se notará en el precio, pero es importante donde dormir, ¿no?

Casa compartida

Es muy común en muchos lugares, sobre todo las casas más grandes, con jardín, que una vivienda muy amplia, con varias plantas, alquile zonas a diferentes familias o personas. Si quieres unas vacaciones comunales, fenomenal. Si buscas un espacio propio, te aconsejo que mires bien las frases como “se puede usar la barbacoa común, el gato de la dueña es muy bueno, o los niños prestan sus columpios y juguetes a los inquilinos”. Si no, te puedes encontrar que la habitación principal está en un salón, que no hay cortinas, y que tus caseros viven en el piso de arriba y cuando salen al jardín a ver el huerto te ven tranquilamente. Es otra manera de vivir, sólo hay que dejarse llevar.