No queremos argumentar únicamente razones de tipo ambiental (la lavadora consume el 17% del agua que se gasta en casa), sino simplemente llamar tu atención sobre que quizás lavas demasiado la ropa: la asociación Fashion Revolution realizó en 2017 un informe con la firma AEG sobre estos temas y una de las conclusiones era apabullante: el 90% de la ropa que lavamos no necesita ser lavada.

Por inercia (llego a casa, me lo quito y lo meto en la lavadora), por una pequeña mancha, porque creemos que huela a sudor… El caso está en que acaba en el cesto de la ropa sucia sin quizás necesitarlo, y eso no es bueno ni para tu economía ni para la prenda en sí, porque demasiados lavados afectan al tejido.

No son pocos los famosos que están rompiendo una lanza a favor de lavar menos las prendas, es el caso de la diseñadora británica Stella McCartney, que recomienda cepillar las pequeñas manchas antes de lavar esa prenda y no lavarlas simplemente porque las hayas usado una vez. También, un Ceo de Levi’s confesó en público que se pasaba años sin lavar los vaqueros. A esta corriente se están uniendo muchas marcas de ropa que están confeccionando prendas que no requieren lavados (o al menos, no tan a menudo).

Por ejemplo, una firma americana de ropa deportiva confecciona prendas que pueden estar un mes sin pasar por agua (se componen de fibras que actúan contra las bacterias). Por su parte, la española Sepiia confecciona camisas atemporales, unos perfectos fondos de armario, que no se arrugan, no huelen, repelen las manchas y son transpirables. Sus prendas repelen los líquidos gracias a una tecnología inspirada en la flor de loto: en el tejido existe una tensión superficial para que las manchas se deslicen, sin penetrar en el tejido.

Fíjate en el tipo de tejido para saber cada cuánto debes lavar esa prenda: por ejemplo, los materiales sintéticos se impregnan del olor muy fácilmente.