Estamos más en casa, cocinamos más, ensuciamos más y, por tanto, limpiamos también mucho más. La cocina, por ejemplo, es probablemente una de las estancias de la casa en las que más tiempo pasamos. Es hora pues, de limpiarla a fondo, así que mejor no cometas ninguno de estos errores.

Primer error: limpiar a fondo

Suena paradójico, pero lo cierto es que el primer error a la hora de limpiar a fondo es precisamente limpiar a fondo. Lo más sensato es tener la limpieza siempre más o menos al día, pues es la única manera de no tener que perder todo un día en desincrustar grasas de lugares insospechados. No esperes a que la nevera esté hecha un desastre para limpiarla: es mejor que vayas repasándola cada vez que compres. Puedes plantearte hacer cada día una cosa en el momento en que la recoges: hoy el microondas, mañana el lavavajillas, pasado este armario, al otro el extractor. La tendrás siempre al día y será muy fácil de limpiar cuando decidas hacerlo a fondo, porque nunca encontrarás suciedad acumulada.

No utilizar los productos adecuados

Existen productos específicos para horno, vitrocerámica, madera (en el caso de que tengas algo de madera en tu cocina) o quitagrasas específicos para la cocina. Escoge siempre productos de buena calidad, pues serán mucho más efectivos.

No ventilar y no bajar la basura a menudo

Los malos olores pueden persistir en tu cocina durante días, así que ventílala a diario (deberías hacerlo en toda la casa, en realidad) y trata de bajar la basura con regularidad. Ten siempre limpio el armario donde guardas la basura, así como los cubos, y no acumules mucha basura para evitar los malos olores y que se te rompan las bolsas.

Acumular alimentos inútiles o caducados

En cuanto empieces a abrir armarios te darás cuenta de la cantidad de alimentos caducados o inservibles que acumulas, además de todos aquellos que probablemente nunca te vas a comer y que quién sabe por qué tienes desde hace años. Deshazte de ellos, porque lo único que hacen es ocupar espacio e impedir que organices correctamente el lugar del que dispones, que en las grandes ciudades y en la mayoría de los casos suele ser poco. Si solo tienes a mano los productos que verdaderamente utilizas y que te gustan, te resultará mucho más fácil y también mucho más placentero ponerte a cocinar.

No limpias los filtros del extractor

La campana extractora no solo se debe limpiar por fuera, sino que también debes retirar los filtros y limpiarlos a fondo con un buen producto quitagrasas muy potente. Debes hacer esto al menos una vez al mes para evitar que la grasa se acumule. Cuando estén limpios, sécalos cuidadosamente y vuelve a colocarlos.

Limpieza | iStock

No limpias a fondo los armarios

Es necesario quitar todas las cosas de los armarios y limpiarlos tanto por dentro como por fuera. Es un buen momento tanto para deshacerte de algunos productos como para mejorar la organización de los armarios. Ni que decir tiene que del mismo modo que limpias los armarios por dentro y por fuera, debes limpiar también los azulejos, que acumulan mucha grasa. Los que están cerca de la vitrocerámica o la cocina de gas debes repasarlos a diario, mientras que el resto debes limpiarlos periódicamente.

Usas los mismos trapos para todo

Lava frecuentemente trapos y bayetas, teniendo en cuenta que para cada superficie deberías utilizar un trapo diferente y que deberías meterlos inmediatamente en la lavadora cuando hayas acabado de limpiar. No olvides renovar los trapos con frecuencia, pues los tejidos se van deteriorando y se vuelven mucho menos efectivos.

Olvidas la ventana y los cristales

Es importante limpiar también la ventana de la cocina y los cristales con un producto específico, ya que esta suele ser la gran olvidada en las limpiezas a fondo.

No limpias el fregadero

No es cierto que al estar siempre lleno de agua y jabón ya se limpia por sí solo (lo mismo que ocurre con la ducha), ya que es una de las partes de la cocina donde se acumula mas grasa. De vez en cuando, utiliza un potente limpiatuberías para evitar que se atasquen. Límpialo a diario con un producto adecuado, igual que la vitrocerámica o cocina de as y la encimera: son superficies que requieren una limpieza después de cada uso. ¡No lo descuides!

Adiós al plumero

Tal vez tienes estanterías en la cocina que sueles limpiar con un plumero. Craso error. El plumero es un elemento que deberías desterrar de tu casa, ya que no retira el polvo, sino que lo que hace es repartirlo por otras superficies. Siempre es mejor limpiar con una bayeta de microfibra y con productos específicos, y si puede ser aplicar el producto directamente en la bayeta para una limpieza más efectiva.