El cuarto de baño debe limpiarse cada día o como mucho, cada dos, con más motivo si lo utilizan varias personas: hay que limpiar y desinfectar.

“Yo recomiendo que tengan el mínimo mobiliario posible y que cuenten con los accesorios necesarios, mejor más toalleros que menos, por ejemplo, para facilitar el orden sin que haya nadie por el suelo que esté en contacto con microorganismos”, dice Pía Nieto, autora de 'Manual para organizar tu casa'.

Lo primero que debes hacer, si tu baño no es interior, obviamente, es ventilar. Después barrer o aspirar, lo que prefieras (con la aspiradora se van más partículas y suciedades). Después tienes que aplicar el limpiador en todos los sanitarios: “Normalmente estos productos están diseñados para que actúen en poco tiempo”, aclara Nieto. En un minuto máximo ya podrás limpiar. Para la limpieza te aconsejamos una bayeta de microfibra bien aclarada y escurrida en cada uno de los sanitarios, el inodoro el último: “Vamos de menos a más desinfección”, aclara.

¿Es necesario utilizar estropajo? “Si el producto es de buena calidad, el resultado final es bueno sin necesidad de utilizar estropajos”, dice Nieto.

¿Y para la ducha? “Se puede usar una mopa pequeña de microfibra para las paredes y el plato. Si es un plato de ducha de obra o de material pétreo hay que estar muy atentos a retirar cada día la película de grasa y jabón con una microfibra”, explica.

Para el inodoro, utiliza una escobilla para frotar a fondo la zona interior y después, aclárala tirando de la cisterna. La parte exterior del inodoro se termina con la microfibra. “Por higiene, procura reponer la escobilla de vez en cuando”.

Utensilios de limpieza | iStock

Para las gotas de agua que afean las superficies, “Limpia el cristal y si las hay, las baldas o repisas. Repón después los productos necesarios: gel, jabón de manos, papel higiénico, pasta de dientes… “. Recoloca lo que hayas podido mover al principio para limpiar. Finalmente, pasa una mopa húmeda en el suelo.

Si hablamos de limpiezas extraordinarias, cada sanitario tiene la suya. Del inodoro hay que limpiar “Las cavidades interiores, la tapa por ambos lados, los tornillos del suelo, la silicona que lo precinta y la parte de atrás. En el bote sifónico, hay que girar y abrir la tapa. Con guantes, elimina todo lo acumulado”, explica.

Si tienes bidé, límpialo igual que el inodoro. En la ducha o bañera, presta atención a las esquinas: “Hay que frotar de vez en cuando hasta eliminar los restos amarillos de gel y suciedad que se acumulan. Si es bañera, revisa el tapón. En todas las zonas donde hay humedad hay que controlar que no salga moho: utiliza bicarbonato y vinagre o limón y deja actuar un rato hasta que se desprenda”. Para la alcachofa de la ducha, déjala en remojo una mañana en un recipiente con agua y vinagre para evitar bacterias. Haz esto cada dos meses aproximadamente.

Para las mamparas, cuenta que tendrás que meterte dentro de la ducha. Las juntas de goma transparente se retiran y se limpian con agua y vinagre. Enjabona los cristales y riégalos con agua tibia. “Una o dos veces al año aplica un producto similar al de los cristales de los coches para que resbale el agua al caer, es una auténtica maravilla”, finaliza la experta.