Lo más importante es que veas este espacio de tu casa como un espacio bien pensado y no un tótum revolutum. Como norma general, sea la despensa grande o sean un par de estanterías, hay que colocar más a mano los productos de mayor rotación y consumo. Abajo, lo más pesado y voluminoso mientras que arriba pondrás aquellas cosas que menos uses. Si utilizas botes de plástico para almacenar, procura que sean transparentes, para así ver rápidamente el contenido. Ídem para las cajas de almacenaje (o en su defecto, que vayan etiquetadas).

“En casas pequeñas bastará un par de estanterías o de cajones profundos bien organizados, tratando de seguir el criterio de que cada cajón sea para una categoría diferente”, explica Pía Nieto. Por ejemplo, el cajón de las latas debe separarse para las latas de cocinar, aperitivos, etc. “En la despensa hay que tener mucho orden y dicho orden viene impuesto por los envases de los alimentos, que no siempre nos permiten alinearlos o apilarlos. Y también, por el tamaño de nuestros estantes o cajones”, añade.

Las tres claves para colocar las cosas en la despensa son:

- Los alimentos se apilan, no se dejan a su libre albedrío.

- Hay que clasificarlos por grupos: la pasta y el arroz, las legumbres, las harinas…

- No dejes cosas en el suelo, por higiene.

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En general, lo más importante de una despensa es la limpieza y el orden. Como decíamos arriba, si utilizas botes, que sean transparentes y que admitan 1 kg de producto: “Así, al vaciar el kilo de garbanzos, te cabe perfectamente y no tendrás que dejar el paquete medio abierto”, explica Nieto.

Para las verduras, puedes usar cestas ventiladas, apilables y extraíbles. Utiliza el techo de la despensa: instala una barra y cuelga todo lo que no quepa en las paredes. Agrupa lo pequeño en recipientes y botes transparentes: “Las especias por orden alfabético”, dice. “Ten siempre a mano cierres y bolsas para alimentos. Son muy prácticos. Evita las gomas, son más complicadas de abrir y cerrar y además con el calor se pueden deshacer”, comenta.

Si la despensa no tiene ventana, que haya una rejilla de ventilación en la puerta (unos taladros arriba y abajo en la puerta serán suficientes).

Y así y con cierto rigor cotidiano cuando coloques la compra, tendrás una despensa bien organizada y que te facilitará la vida y eso, cuando uno lleva prisa (cosa muy habitual), es jugar con ventaja.