Y que esté en perfecto estado de revista cuando venga tu suegra: ya sabes que lo va mirando todo al dedillo. Porque limpiar extractor de humos, radiadores, microondas, etc. Es tedioso, lo reconocemos, pero si sigues estos consejos no te costará tanto como puedas pensar a primera vista. Ahí van:

- Para superficies y suelo de la cocina, con una sola cosa basta: un producto desengrasante, y no te compliques la vida.

- ¿Hay que darle un pase rápido a la nevera para que se vea impoluta? Te aseguramos que si haces esto a diario, la tendrás siempre en buen estado: pasa a diario una bayeta de microfibra humedecida con detergente neutro. “Eso elimina los restos de comida que puedan caer a diario”, comenta Pía Nieto, autora del libro ‘Manual para organizar tu casa’.

- El microondas requiere al menos, una limpieza semanal: “Con un paño húmedo, si alguna mancha estuviera seca, calienta el horno con un recipiente de agua y el vapor que se produce ablandará la suciedad. Limpia aparte las piezas desmontables y a diario también, la puerta, por fuera y por dentro, la parte externa del ventilador, las bandejas y la rejilla metálica”.

Utensilios de limpieza | iStock

- Para tener un horno como los chorros de oro no hay otro secreto que limpiarlo cada vez que se use: “Una pasadita al menos. Retira con una esponja la suciedad más gorda. Pasa una microfibra vieja con agua caliente y un desengrasante, para eliminar restos. Si fuera necesario, usa un estropajo frotando de arriba abajo y de dentro hacia afuera. Termina aclarando hasta que no queden restos con la bayeta de microfibra. Limpia la puerta de crstal por fuer ay por dentro, con una microfibra limpia con limpiacristales”, aclara.

- Ventanas y cristales: no pretendemos que te des la paliza de una limpieza exhaustiva, pero para una limpieza rápida, limpiacristales en pistola (para una más intensiva estaríamos utilizando agua y amoniaco). Papel de periódico es lo mejor para secar, ya verás qué bien quedan.

- Extractor de humos: dependerá de lo que cocines en casa, pero desde luego es conveniente una limpieza semanal o cada quince días. ¿Lo que mejor le viene? Saca las partes extraíbles y directamente al lavavajillas, verás lo bien que quedan y sin esfuerzo alguno. Para el resto de partes fijas, un desengrasante (como hemos utilizado en el resto de la cocina).