Después de dos meses de cuarentena ya nada te emociona. Ni hornear pan de plátano, ni hacer cookies, ni ver otra serie de Netflix. Es el momento de hacer esas cosas “útiles” que has estado postergando durante todo el confinamiento. Ya no hay excusa: toca ordenar el armario y limpiar el microondas.

De acuerdo, lo del armario lo puedes dejar para otro día, pero con la caña que le habrás dado estos días, lo del microondas es inevitable (y bastante más fácil). Aunque sea por seguir matando el tiempo, aquí tienes unos tips para limpiar en profundidad tu máquina de calentar y descongelar, y dejarlo como los chorros del oro en solo cinco minutos.

Si no está muy sucio

Las toallitas húmedas de cocina, o un poco de papel de hogar y un chorro de jabón será suficiente. Si el microondas no está muy sucio no necesitas productos de limpieza sofisticados. Además, es mejor evitar químicos en superficies que estarán cerca de los alimentos. Siempre que puedas, intenta limpiar el interior de forma natural (con zumo de limón). El único lugar en el que quizás sí puedes utilizar productos de limpieza es en el exterior.

Llena un tazón con agua y añádele aproximadamente una cucharadita de zumo de limón. Colócalo en el microondas durante tres o cuatro minutos. El vapor del agua de limón contribuye a soltar cualquier acumulación de suciedad para que puedas limpiarla fácilmente después con papel de cocina o una toallita.

Si queda algún resto, rocía en el interior del microondas una mezcla de dos tazas de agua y media cucharadita de lavaplatos. Déjalo reposar durante un par de minutos y luego límpialo. Así de sencillo.

Si está demasiado sucio

Si no has limpiado nunca el interior de tu microondas y está realmente sucio, desenchúfalo, pues todo lo anterior no te va a servir y tendrás que fregarlo en profundidad con una esponja resistente. Trata de raspar los restos resecos de dios sabe qué con un cuchillo redondo o el borde de una tarjeta de crédito vieja, para no arañar las paredes.

Si esto no funciona, puedes probar a pegar una toallita húmeda sobre esa comida seca y poner en marcha el microondas durante unos minutos. El vapor de la toallita debería ayudar a reblandecer la acumulación de m*** y facilitar la limpieza.

Microondas sucio | iStock

¿Aún no se ha quitado? (¿qué narices has cocinado ahí dentro?). Vayamos a por las herramientas grandes. Haz una pasta con jabón para platos y bicarbonato de sodio y aplícala en el área afectada. Déjala reposar durante un par de minutos y frótala con una esponja o con ese cuchillo del que hablábamos antes. Solo asegúrate de limpiar después el lugar con un paño húmedo para eliminar cualquier residuo.

Si huele fatal

Ya. Esto es lo peor. La forma más fácil de deshacerse de ese olor extraño que parece haber encontrado su zona de confort en tu microondas, es mojar un paño o una toallita con vinagre y limpiar con ello todo el electrodoméstico por dentro: la parte superior, inferior, cada pared y la puerta. Este truco debería ayudar a neutralizar cualquier olor. Deja la puerta abierta un rato, que se seque durante la noche incluso. Al día siguiente ya no olerá mal, ni tampoco a vinagre.

Si te preocupan los gérmenes

Normal, con la que está cayendo ahí fuera. Los botones y el asa para abrir el microondas son las áreas que más debes preocuparte de desinfectar estos días. Limpia concienzudamente con un paño el teclado y la manilla de apertura después de haber rociado sobre estas zonas un producto desinfectante para cocina y/o baño de los que se venden en el mercado, y acostúmbrate a repetir este proceso más de una vez al año como (si acaso) venías haciendo. La covid-19 va a cambiar nuestras costumbres de limpieza. Cuanto antes integremos estas rutinas como habituales, mejor para todos.