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TUS PRENDAS PERMANECERÁN COMO NUEVAS

Cómo guardar la ropa de verano para que no se dañe

Sigue estos consejos para evitar sorpresas cuando vuelva el buen tiempo. Recuerda revisar tus prendas y retirar las que no uses.

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Aunque deseábamos que el verano no se acabase y que este momento no llegara nunca, toca la hora de guardar nuestra ropa de verano. Si ya se han acabado tus vacaciones, muchas de las prendas que has estado utilizando ya no las vas a usar. Por ello, debes guardarlas de la manera correcta para que no se dañen. Te contamos algunos trucos para poder volver a disfrutar de tu ropa.

Es la ocasión perfecta para darle una segunda vida a todo aquello que no utilices. Por tanto, reflexiona sobre a qué ropa le has dado provecho este verano y descarta toda la demás. Si no te has puesto un vestido durante estos tres meses es muy probable que en las próximas vacaciones tampoco lo uses.

Evita las humedades y los malos olores

Lo primero que debes hacer es lavar la ropa antes de guardarla. Puede parecer un paso ineficaz, puesto que no vamos a utilizarla, pero es posible que persistan manchas que no hayamos visto de colonias o perfumes. Por ello, si no quieres que estas resistan en tu ropa, mete tus prendas en la lavadora previamente.

Planchar la ropa puede provocar manchas amarillas con el paso del tiempo si las prendas no se airean. Por ello, no importa si las guardas con alguna arruga que otra, ya que la puedes convertir en una mancha. Además, todas las prendas tienen que estar completamente secas para evitar la humedad.

Utiliza cajas y etiquétalas

Dividir tu ropa de verano por tipo de prenda o tejido te ayudará a mantenerlas en buen estado. Utiliza cajas para liberar espacio en tu armario y así guardarlas en el altillo o el trastero. Etiquetarlas te hará más sencilla su búsqueda en un futuro.

Separa la ropa blanca

Si guardas estas prendas con la ropa de color, estas pueden desteñir. Esto se debe a que, aunque estén secas, pueden perder su color por estar apiladas unas encima de otras. Por lo tanto, fíjate muy bien en los colores y guarda la ropa clara aparte.

Dedica tiempo a la ropa de baño

Probablemente sea el tipo de ropa que primero vayas a sacar del armario. Los bikinis y los bañadores son prendas delicadas, por lo que tienes que darles un trato especial. Guárdalos en bolsas de seda para protegerlos del polvo y evitar la humedad. Además, en este artículo te explicamos cómo plegar los bikinis de forma correcta. Los pareos tienen un tejido tan fino que también deberás guardarlos de la misma manera.

No lo pliegues todo de la misma manera

Cuando vayas a guardar la ropa en cajas no es recomendable plegarla de la misma manera que en el armario, puesto que, a causa del peso de las prendas, las arrugas serán más difíciles de quitar. Puedes utilizar el mismo truco que se usa para organizar la maleta, enrollando la ropa, de esta forma, no se arrugará y podrás ganar espacio.

Evita sorpresas durante el invierno

Una vez dispongas de toda la ropa en cajas es muy importante asegurar su actual estado. Coloca pastillas antipolillas para evitar los posibles agujeros que producen estos pequeños insectos. Además, introduciendo cajetillas aromáticas conseguirás que las prendas no huelan a cerrado en unos meses.

Aun así, recuerda no guardar toda la ropa, ya que la temporada de otoño también nos da pie a llevar alguna blusa veraniega. Además de seguir estos consejos para preservar y no dañar tus prendas.

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