Con estos truquillos infalibles mantendrás a raya ese pelo que campa a sus anchas por tu casa.

Cepillo, a diario y en la calle

Es fundamental uno o varios cepillados diarios si no quieres que la misión se te acabe escapando de las manos. En el caso de los perros, un buen truco es cepillarle en la calle, en cada paseo: si te acostumbras y le acostumbras este gesto pasará a formar parte de vuestra rutina y te liberarás de una buena cantidad de pelos por casa.

Llevarle a la peluquería regularmente

Depende del tipo de pelo de tu perro, de cuánto le crece y de cuánto pierde es conveniente que le lleves a la peluquería con más o menos regularidad. Asegúrate de mantener siempre a raya la pelambrera, y si es necesario asesórate bien y aplica productos específicos contra la caída del pelo.

Báñale con regularidad

Aprovecha el baño para cepillarle bien y eliminar restos de pelo, ¡verás cómo lo notas!

Gato | iStock

Si aún no has adoptado, ten en cuenta la raza

Antes de adoptar un perro o un gato debes tener en cuenta que hay algunas razas que pierden muy poco pelo y otras que te van a llenar toda la casa. Piensa en si te compensa o no, en tus necesidades y en el tiempo que tienes para dedicar a barrer. Si no te compensa pasarte el día retirando pelos, escoge alguna raza que no los pierda. Galgos, perros de aguas, mastines, yorkshires o caniches son algunas de las que pierden menos pelo, mientras que a pastores alemanes, labradores y akitas se les cae muchísimo. Entre los gatos, los siameses y los de angora se encuentran entre los que menos pelo pierden, mientras que si tienes un curl americano o un bobtail prepárate para barrer.

Que tenga su propio espacio

Sabemos que es complicado ponerles límites cuando te miran con esa carita, pero lo mejor que puedes hacer desde el principio es educar a tu mascota para que tenga un sitio donde jugar. Dedica un rincón de la casa a colocar sus juguetes y un lugar para tumbarse, y trata de impedir que se vaya tumbando en todos los rincones de la casa. Al principio igual cuesta un poco que se acostumbre, pero a medio plazo te va a quitar mucho trabajo y tu mascota estará feliz igualmente. En este sentido, pese a que muchas personas adoran dormir con sus gatos y perros, el exceso de pelos en la cama puede ser un engorro, de manera que si le acostumbras a tumbarse y dormir siempre en un solo lugar al final la vida será mucho más sencilla.

El cepillo, siempre a mano

Si dejas un cepillo en su rincón y te acostumbras a pasar un rato con él a diario mientras le cepillas, verás cómo notas que hay mucho menos pelo en casa. Haz que este hábito se convierta en una rutina, que supondrá no solo que paséis tiempo de calidad juntos todos los días, sino también que elimines el pelo que, de otro modo, acabará campando por casa.

Vigila la alimentación

Igual que nos ocurre a los humanos, no solo hay épocas del año en que los perros pierden más pelos, sino que la alimentación también influye. Consulta con el veterinario cuál es la alimentación que más le conviene, especialmente en épocas de mayor pérdida, y síguela a rajatabla.

Opta por telas repelentes

Antes de comprar sillas, sofás, taburetes, colchas, mantas, cojines o cualquier otro elemento de tela es conveniente que te asegures de escoger tejidos en los que el pelo no suele quedarse enganchado. El cuero, por ejemplo, es un material interesante en las casas con mascotas, mientras que la lana no suele recomendarse, pues los pelos suelen quedarse pegados y acaban siendo muy difíciles de eliminar.

Los cítricos, tus aliados

Si estrenas sofá o sillas, o si estás convencida de que no quieres que tu mascota duerma en la cama, un truquillo es colocar cáscaras de naranja o limón o utilizar un vaporizador con aroma cítrico, pues son olores que suelen desagradar a los animales. Evitarás que se suban al menos hasta que se acostumbren a usar su rincón.

Lavadoras especiales

Existen algunas marcas de lavadoras que disponen de programas especiales para retirar el pelo, del mismo modo que la secadora puede ser de gran ayuda a la hora de eliminarlo. Acuérdate de revisar los filtros con frecuencia para evitar que la máquina se estropee.