Ay, bendita adolescencia: esa edad de cero problemas, hormonas que bullen, amoríos varios, dramas por doquier y desorden, mucho desorden. Si tienes un adolescente en casa, y da igual en qué año leas esto, sabrás de qué hablamos: su habitación es una leonera donde se acumula basura (al más puro estilo Diógenes), libros por doquier, ropa usada (también por doquier), ropa limpia arrugada, cosméticos, zapatillas nuevas y otras que conocieron mejores tiempos… Y mal olor, que no se nos olvide el mal olor… En fin, que hay de todo menos orden y limpieza.

¿Cómo puedes hacer para que estas criaturas se encarguen de tener su habitación medianamente aceptable? Porque está muy bien que tengan su propio espacio (no todos lo tuvimos, recordad que antes se tenían más niños) pero eso no significa que puedan hacer con él lo que les dé la gana. Deben aceptar unas normas, pero, ¿cómo llegar a una buena entente sin dejarte la voz ni los ánimos?

La experta en orden en el hogar Pía Nieto diferencia entra la parte que pueden hacer ellos y la que podemos hacer nosotros. Respecto a lo que deben asumir ellos estaría:

- Donar todo lo que no usen.

Habitación ordenada | iStock

- Hacer la cama cada día (y hacer la cama no significa estirar sin más la funda nórdica para tapar el desorden de las sábanas).

- No dejar nada en el suelo.

- Tener medianamente organizada la mesa de estudio.

Respecto a nuestras tareas, Nieto considera que “En lo único que podríamos tener corresponsabilidad es en que no dejen nada en el suelo porque a veces es verdad que las estanterías son estrechas o no hay ganchos suficientes en la puerta”. Así, los consejos de la experta son los siguientes:

- Que la cama tenga ruedas, así puede correrla para hacerla.

- Diseña el armario con un sistema todo a la vista.

- “El sistema de colgar en perchas no les va, ante esta realidad, quita barras y pon estantes”. El sistema que funciona es el de doblar las prendas, todo doblado y apilado. “Llévatelos un día a su tienda preferida y pídele a un dependiente que les enseña a doblar las prendas básicas”.

- Zapatos/deportivas: que el acceso sea fácil y sin dar pie a crear cievas profundas. Así, en el armario, procura que vayan a los cajones de la parte baja.

- Pon ganchos por todas las paredes. Estudia los hábitos de tu hijo y cuélgalo todo en ganchos. Por ejemplo, la mochila, pon un buen gancho de bici en la propia mesa y atorníllalo a ella.

- Ropa sucia: “Dependerá del sistema de cestos de ropa de la casa. Pero si le colocas una cesta de basket o similar verás cómo se trabaja el ángulo de tiro hasta encestar”.

- Los cajones de las camas nido no se los des. Guarda ahí la ropa de cama de esa habitación, mantas, edredones…. En perfecto orden.

- Dales buen ejemplo con tu habitación, es lo mejor.

- Persevera en que tengan pocas cosas y en que no dejen nada en el suelo.