Analicemos estas conocidas servilletas hechas con cera de abeja.

¿De qué están hechas?

Para saber de qué estamos hablando es necesario empezar por conocer la composición de estas servilletas. En su publicidad indican que son de cera de abeja, aunque en realidad no es el componente mayoritario. Además de esta cera, también llevan aceite de jojoba, algodón y resina de árbol (probablemente pino, pero no lo especifican). No conocemos la composición exacta pero sí que aclaran que todos los componentes son orgánicos.

En los plásticos que están en envases en contacto con alimentos se realizan ensayos de migración para conocer en qué condiciones hay que utilizar el producto para que no haya migración de materiales al alimento. Respecto a esto, se consultó a la empresa fabricante si habían realizado alguno, ya que este material va a ir directamente en contacto con el alimento desnudo. La respuesta fue que no tienen ningún ensayo de migración realizado, es cierto que no están obligados, pero sería de agradecer conocer si las resinas, aceites o ceras van a pasar a nuestro alimento.

De hecho, cuando se abre el envase, se percibe un olor a la cera y resinas que podrá ser variable a lo largo del tiempo. Después de unos días desaparecerá, pero es cierto que puede que a algunas personas les resulte desagradable.

Las bee wrap están hechas a base de cera de abeja | iStock

¿Cómo se usan?

Con el calor de las manos la envoltura se hace maleable, se envuelve el alimento o se coloca sobre un envase como tapa y al enfriarse, mantiene la forma dada.

¿Este tipo de servilletas está indicado para todo tipo de productos?

No todos los productos son aptos para estas envolturas. No se pueden utilizar para carne y pescado crudos. En cuanto a los motivos hay discrepancias: los distribuidores indican que el motivo es porque los ácidos presentes pueden estropear la servilleta y los fabricantes dicen que es porque no se pueden lavar con agua caliente con lo que no podrían eliminarse correctamente las bacterias.

En el caso de que el motivo fueran los compuestos ácidos que pudieran afectar a la servilleta, no podríamos utilizarlas con cebolla, limones, alimentos con vinagre, etc. En el casode que fuera porque no se puede limpiar correctamente para eliminar la posible carga bacteriana, tampoco se debería utilizar con ningún tipo de verdura ya que también hay bacterias presentes en ellas.

Para estos casos, recomiendan envases de cristal con tapa como seguro que ya habitualmente utilizáis.

¿Para qué productos se recomienda entonces?

Frutas, frutos secos, pan…

¿Cómo se limpian?

No se puede limpiar con agua caliente porque estropea la cera así que únicamente se puede utilizar agua fría con un jabón suave para los platos. Después tiene que secarse bien y se puede guardar en un lugar fresco y seco. No puede estar bajo ningún concepto cerca de fuentes de calor, ni agua caliente ni microondas.

¿Cuánto duran?

Su periodo de vida útil es de hasta doce meses si se utiliza correctamente. Cuando la envoltura tiene problemas para pegarse y arrugada ya no se debe usar más. Quizá son pocas explicaciones, pero son las que recomienda el fabricante. Durará máximo un año.

Y después, ¿qué hacemos con ellas?

Este producto es biodegradable, aunque no informan del tiempo que tarda en hacerlo. Un producto biodegradable significa que puede descomponerse en elementos químicos naturales por acción de agentes biológicos. Todas las sustancias y materiales orgánicos lo son, lo importante es en cuánto tiempo. Cuando ya se haya estropeado, se puede tirar a una compostera, al centro de compostaje urbano. Si esas alternativas no son factibles, es posible añadirlo al residuo orgánico.

¿Cuánto valen?

El precio varía, pero ronda los 20 euros 3 envolturas. Para llevar bocadillos o fruta es posible también utilizar una bolsa de tela que pueda lavarse con frecuencia y en agua caliente. Pero cada uno que elija la opción que considere más ecológica.