SEXUALIDAD

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Seis técnicas de masturbación súper efectivas que todas deberíamos controlar

Ah, la masturbación… Esa actividad aparentemente simple, pero tan compleja… Ese placer oculto que a todas nos hace disfrutar, pero por el que a veces sentimos cierta aprensión o ansiedad. La masturbación no tiene que suponernos ningún tipo de incomodidad. Debe ser tan gratificante y relajante como la meditación o el yoga. Es nuestro momento a solas. Y hay estrategias que pueden ayudarte a desarrollar todo su potencial hasta alcanzar un orgasmo infinito.

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Masturbación | agencias

1. CONOCE TU CUERPO DE PRINCIPIO A FIN

¿Puedes ubicar tu clítoris? Conocer tu anatomía te ayudará a comprender y apreciar lo que tiene ahí abajo. Mirar un dibujo o una foto de un clítoris puede ayudar, sobre todo si en él están señaladas las partes, pero no tengas miedo a coger un espejo de mano y echar un vistazo. Si no sabes cómo es tu clítoris, no sabrás por dónde empezar a tocarte.

2. DESCUBRE LO QUE FUNCIONA PARA TI

No hay pautas comunes para todas las mujeres. Para tener experiencias realmente excitantes tú sola, no solo debes saber qué aspecto tiene tu clítoris, sino también lo que necesitas para estimularlo. Créetelo, hay más formas de tocar un clítoris que el contacto directo con los dedos.

3. EMPIEZA POR UBICAR EL CLÍTORIS CON TU MANO

Túmbate y asegúrate de tener privacidad para que no te interrumpan. Lleva una mano entre tus piernas y explora el área. Comienza en la parte superior de la vulva, que es el área más cercana para ti. Sentirás una estructura suave y blandita que algunos llaman ‘botón’ que se encuentra en la parte superior de los labios. Este es el glande del clítoris, y la única parte visible del mismo (una cuarta parte del tamaño total, que está oculto dentro de tu cuerpo, sí, como un iceberg). Localizar el glande es importante porque la mayoría de las mujeres requieren estimulación en esta zona para alcanzar el orgasmo. Una vez que sepas dónde está el clítoris, prueba diferentes presiones y ritmos. Si el contacto directo es demasiado intenso para ti, intenta colocar los labios vaginales sobre el clítoris o simplemente rodearlo con los dedos. No te cortes. Se trata de encontrar lo que mejor funcione para ti. Cada cuerpo es diferente.

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4. USA UN JUGUETE

Un buen vibrador es algo que toda mujer debería tener a mano. Es un regalo de amor que te haces a ti misma, mucho mejor que ese vestido que aún no te has puesto. Si no has usado juguetes sexuales antes, prepárate para vivir un antes y un después en tu rutina masturbatoria. Hoy en día hay un surtido de vibraciones realmente adorables y que no asustan en absoluto. Compra el que te resulte más agradable (no tienes por qué optar por un vibrador, hay otros objetos pensados para la estimular directa del clítoris que seguro que te convencen) y permítete explorar de diferentes maneras.

5. EXPLORA EL PUNTO G

El clítoris es maravilloso, pero es posible que quieras algo más. Afortunadamente, hay cerca de un trillón de maneras para darte placer. Una de ellas es el llamado Punto G, una extensión del clítoris ubicada en pared anterior de la vagina, que es el lado más cercano al estómago. Una vez que localizas esta zona con tu flamante juguete nuevo, prueba a estimularte el glande al mismo tiempo. Por si no lo sabías, existen vibradores capaces de llegar a ambas partes a la vez. Igual tienes que volver al sex shop. Eso sí, ten en cuenta que el Punto G no es una zona erógena para todas las mujeres. Puede que te resulte increíble estimularlo, y puede que no.

6. NO TE OBSESIONES CON EL ORGASMO

Si te cuesta llegar al orgasmo durante la masturbación, seguramente habrás pensado que te pasa algo raro. Debería ser algo sencillo, ¿no? Pues no, en realidad no. Muchas mujeres son incapaces de tener un orgasmo estimulándose ellas mismas. Sentir ansiedad por el rendimiento es algo habitual incluso cuando estamos a solas. Exigirte demasiado para alcanzar el clímax sólo retrasará este momento y te hará entrar en un bucle sin fin. La solución es disfrutar de ese ratito de placer para ti, sin obsesionarse con un final definido. Empieza por relajarte y prepararte mentalmente para la experiencia. Asegúrate de disponer de todo el tiempo del mundo para no meterte más prisa de la que ya te metes. Concéntrate en el presente y en las sensaciones que estás experimentando. Si tu mente comienza a repasar tu lista de tareas pendientes, enfócate en una idea o imagen sexy que te devuelva a lo que estás. Y, atención sorpresa, ¡no estás obligada a llegar al orgasmo! Puedes masturbarte y simplemente disfrutar de la experiencia. No te centres en la meta, céntrate en el viaje. Date permiso para divertirte. La masturbación consiste en conectarte contigo misma y deleitarte con tu cuerpo.

L. Sánchez | Madrid | Actualizado el 04/07/2018 a las 10:38 horas

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