Por la postura, endometriosis, una infección...

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7 razones por las que te duele el estómago después de hacerlo (y cómo evitarlo)

Cualquier tipo de malestar estomacal es un fastidio, y especialmente injusto cuando se tiene después de un momento bueno y placentero.

Dolor de estómago
Dolor de estómago | iStock
Laura Sánchez
  Madrid | 17/04/2019

Para aclarar las cosas desde el principio, lo que podría considerarse como un simple dolor de estómago es en realidad un dolor pélvico inferior. Esto se debe a que el dolor asociado con el sexo tiende a ser más hacia la vagina que hacia el abdomen, pero tendemos a interpretarlo como dolor en el área de la cavidad abdominal. Si has experimentado este “dolor de estómago” después de tener relaciones sexuales, probablemente te estés preguntando cuál es la razón y cómo evitarlo. A eso vamos.

1. Es por la postura

Si siempre tienes dolor después de hacerlo al estilo misionero o perrito, podría ser debido a una penetración demasiado profunda. Sea cual sea la situación, ya estés cansada, tengas poco tiempo o lo hagas por primera vez con esa persona, existe una posición ideal para casi cualquier escenario del sexo. Pero aún así, prueba a tomar un analgésico una hora antes de tener relaciones, y una vez en el lío, opta por una postura en la que tú estés en la parte superior y puedas controlar la profundidad y la fuerza de la penetración. La cucharilla, al estar de lado y permitir una entrada más superficial, también puede ser más cómoda para ti. A ver qué pasa.

2. Tienes endometriosis

La endometriosis ocurre cuando el revestimiento del útero (matriz) crece fuera del útero. El dolor pélvico durante y después del sexo es uno de los síntomas más comunes de esa enfermedad.

Cuando tiene una endometriosis severa, puedes tener adherencias densas (tejidos pélvicos y órganos pegados entre sí) en el área pélvica. La penetración profunda durante el sexo puede causar un dolor agudo porque todos estos órganos están adheridos. Pero también puedes sentir dolor sin estas adherencias, ya que la endometriosis causa dolor por inflamación.

Lo mejor que puedes hacer es ir a ver a tu ginecólogo. Aunque creas que únicamente es dolor de estómago, lo más probable es que tu médico te pregunte sobre tu historial general en lo que se refiere a dolencias vaginales. ¿Tienes dolores durante el periodo? ¿Sangras mucho? Ese tipo de preguntas. Luego, te sugerirá una ecografía o una laparoscopia, una cirugía menor para examinar la zona pélvica. Es la única manera de diagnosticar una endometriosis con absoluta seguridad. Para tratarla, probablemente te recete píldoras anticonceptivas u otros medicamentos específicos.

3. Tienes un quiste ovárico o pélvico

Los quistes ováricos (saquitos llenos de líquido en el ovario o en su superficie) son muy comunes. La mayoría son inofensivos y desaparecen sin tratamiento después de unos meses, pero algunos pueden seguir creciendo y causar dolor. Los quistes pélvicos son un poco diferentes. Estos pueden desarrollarse a partir de bolsas de adherencias de cirugías previas o de una infección que ha acumulado líquido en el área pélvica. Si este es el caso, el sexo puede causar dolor.

Tu médico te realizará una ecografía para diagnosticar el problema, y es posible que necesites una laparoscopia para extirpar los quistes.

4. Tienes una infección o una inflamación mal tratada

Una infección vaginal causada por bacterias que normalmente se encuentran en la vagina o una enfermedad de transmisión sexual, como la clamidia o la gonorrea, se puede diseminar desde la vagina hasta el útero, las trompas de Falopio o los ovarios (también conocida como enfermedad inflamatoria pélvica). Como si una infección no fuera lo suficientemente grave, esta suele causar dolor vaginal y pélvico. Un dolor prácticamente constante y que puede empeorar con el sexo porque contribuirá a irritar una zona ya irritada.

No obstante, ni siquiera necesitas tener una infección vaginal para tener este tipo de dolor. Una enfermedad inflamatoria pélvica puede causar molestias en la pelvis después del sexo si deja cicatrices.

Si se trata de una infección, solo necesitarás una buena tanda de antibióticos. Pero si se trata de una enfermedad inflamatoria pélvica, es posible que tu médico tenga que prescribirte medicamentos para el dolor o reducir las adherencias con otros métodos, como la citada laparoscopia.

Pareja | iStock

5. Tienes sequedad vaginal

Determinadas píldoras anticonceptivas pueden causar sequedad y, en estos casos, una dosis más alta de estrógeno puede ser útil. Y si te diriges hacia la menopausia, probablemente puedas echarle la culpa de esos dolores abdominales a la sequedad vaginal.

Lo más sencillo es que utilices un poco de lubricante en tus encuentros sexuales. Si eso no funciona, consulta a tu médico acerca de otras soluciones.

6. Tienes el útero inclinado

No te asustes. Al menos el 30% de las mujeres tienen un útero que se inclina hacia atrás, no es nada anormal. Ahora, si hay cicatrices que mantienen al útero en esa posición, entonces hay que mirarlo, porque esto puede hacer que el sexo sea doloroso.

Los médicos no saben muy bien cuál es la causa del útero inclinado, pero creen que es debido a la cicatrización que une unos órganos con otros que no deberían estar adheridos. El sexo te dolerá si tus intestinos están unidos a la parte superior de tu vagina. Si sus tejidos intestinales se pegan a tu útero mediante una cicatriz, podrían ser empujados o estirados durante el sexo, y eso es muy doloroso.

Tu médico es la única persona que puede decirte si tu útero está naturalmente inclinado o si podría ser el resultado de una cicatriz (y una más que probable endometriosis). Si no hay rastro de cicatrices, prueba con una posición sexual que conlleve una penetración más superficial.

7. Tienes fibromas

Si bien los fibromas son tumores benignos (no cancerígenos) del útero, estos pueden causar dolor durante el coito, dependiendo de su tamaño y ubicación. También pueden producir calambres musculares, lo que puede explicar por qué tienes ese dolor pélvico después de hacerlo.

Una ecografía o una resonancia magnética de la pelvis te dará más claridad sobre el asunto. Las opciones de tratamiento varían desde un DIU a una histerectomía.

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