Al igual que sucede con el pelo o con las axilas, los genitales femeninos y también los masculinos, huelen. De hecho y según un estudio de la Escuela de Medicina de Chicago y el Instituto de Investigación Tecnológica de Illinois, la esencia de las vaginas está formada por 2.100 moléculas de olor. Ahí es nada.

Dicho lo cual, que tus genitales huelan es normal (lo que no es normal es que huelan a pino), pero si te comes la cabeza con esta temática o incluso, si utilizas todo tipo de potingues para enmascarar ese olor, debieras revisar tu concepto de los genitales (o pedir ayuda a algún profesional al respecto), sobre todo si piensas que tus partes íntimas huelen mal. No huelen mal (salvo que tengas algún problema de salud como una infección, que pudiera generar ese mal olor): “Realmente el tema de los olores corporales y concretamente el de los genitales es algo cultural. En sí, cada persona tenemos un olor diferente y según nuestra alimentación y ritmo de cada tiende a oler de una forma u otra, por eso cuando olemos a personas provenientes de otras culturas que mantienen una alimentación muy diferente a la nuestra percibimos con mayor intensidad el olor. En cuanto a los genitales, debemos desmitificar que los genitales huelen mal. A no ser que tengamos alguna infección no tienen por qué tener un olor diferente al que suelen tener”, comenta la sexóloga María Torre.

Genitales | iStock

“La venta de productos de higiene íntima, sobre todo para mujeres, pretende seguir manteniendo este mito y seguir perpetuando tabúes sobre los genitales”, añade. Además, y ya lo hemos dicho en alguna ocasión, abusar de lavados y de según qué productos de higiene, puede ser incluso contraproducente y alterar la buena salud de tu vagina, así que cuidado.

Pero, ¿por qué huelen los genitales? Hay que saber que en ese olor influyen muchos factores, desde la alimentación (mira lo que contábamos aquí), a la ropa que te pones, tus productos cosméticos, tu momento del ciclo, etc… “Para comprender por qué huelen, nos podemos fijar en el vello. A mayor vello, mayor retención del sudor y eso puede provocar que el olor sea más intenso. Para evitarlo es imprescindible una correcta higiene. Aquí hay que tener cuidado porque por el miedo a oler de manera desagradable, limpiamos excesivamente la zona y puede crear el efecto contrario, que se produzcan infecciones y que se genere mal olor.Finalmente, los cambios hormonales, el flujo menstrual o incluso la medicación en alguna etapa de nuestra vida también pueden provocar un cambio de olor genital así como de los fluidos”, aclara Torre.